LA IMPORTANCIA DE LA LACTANCIA MATERNA

Ginarely Valencia

LA IMPORTANCIA DE LA LACTANCIA MATERNA

Es sano hablar de salud de  Ginarely Valencia


 


En México, sólo 1 de cada 3 bebés recibe leche materna como alimento exclusivo hasta los 6 meses, lo que les impide acceder a los beneficios físicos, nutricionales, psicológicos y emocionales tanto para la y el menor como para la madre. 


De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición Continua 2021 y 2022 (Ensanut), el 27.2% de las y los recién nacidos reciben fórmula o líquidos distintos a la leche materna en sus primeros tres días de vida. Además, el 42% de las infancias entre 6 y 23 meses consumen productos ultraprocesados o no adecuados.


Este panorama nacional dista de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de las metas de desarrollo sostenible establecidas para 2030 que establece lograr que el 70% de los bebés reciban lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida. 


Hablamos de esto porque cada año, del 1 al 7 de agosto se conmemora la Semana Mundial de la Lactancia Materna para proteger, promover y apoyar esta práctica porque uno de los obstáculos para alcanzar las metas esperadas es la comercialización de leche de fórmula que se fortalece por la desinformación y la publicidad engañosa e ilegal. 


Por ello, en este 2026, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) hace un llamado a los países para reforzar la protección de las familias frente al creciente marketing digital de sucedáneos de la leche materna y otros productos que pueden interferir con la lactancia.


Aunque hace 40 años, México adoptó el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna que busca limitar la publicidad agresiva y el contacto directo con madres y padres en puntos de venta, la UNICEF advierte que en nuestro país más de la mitad de las fórmulas consumidas son recomendadas por personal de salud, de manera directa o mediante la presencia de marcas en artículos y regalos proporcionados por esta industria, es decir, se conducen con malas prácticas con la única finalidad de comercializar Fórmulas Comerciales Infantiles (FCI).


El incremento del uso de las redes sociales como Facebook, Instagram y YouTube está influyendo negativamente en la calidad de la alimentación de niños y niñas menores de dos años y ha permitido que las compañías productoras y distribuidoras de fórmulas infantiles tengan mayor alcance y mejores oportunidades para promocionar sus productos a través de estrategias de publicidad o mercadotecnia digital de amplio alcance exentas de regulación. 


Un estudio desarrollado por UNICEF y el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) encontró que el 80% de los padres y madres con acceso a internet reportaron haber visto publicidad digital de sucedáneos y alimentos y/o bebidas comerciales para niñas y niños pequeños, lo que demuestra una gran presencia de publicidad prohibida por el Código Internacional. 


Además el 71% de los sitios web de las principales compañías productoras de fórmulas infantiles tienen contacto directo con mamás y papás a través de WhatsApp y redes sociales, lo cual también está prohibido. Esta exposición a la publicidad aumenta la posibilidad de comprar estos productos y está asociado con 60% menor posibilidad de amamantar de manera exclusiva a niños y niñas menores de seis meses. 


Peor aún, hay otro estudio que reveló que 6 de cada 10 las madres mexicanas recibió recomendaciones de alimentar a su hijo o hija con algún producto lácteo comercial, principalmente por parte de profesionales de la salud, es decir, en el mismo hospital se promueven prácticas opuestas a las recomendaciones de la OMS. 


Ante este panorama, la mejor recomendación es informarse adecuadamente, porque en torno a la lactancia hay muchos mitos. Por ello, resaltar los múltiples beneficios de la lactancia materna, ya que hacerlo en la primera hora después del parto, reduce la mortalidad neonatal en un 22%. Además ayuda a prevenir infecciones gastrointestinales y respiratorias, obesidad, diabetes, leucemia, alergias, cáncer infantil, hipertensión y colesterol alto. Así mismo, se asocia con el desarrollo cognitivo a largo plazo y el coeficiente intelectual que, a su vez, está asociado con el nivel educativo.  


Para las mamás, ayuda a su recuperación física ya que disminuye el riesgo de hemorragia después del nacimiento y reduce el riesgo de depresión post-parto. A largo plazo contribuye a disminuir las probabilidades de desarrollar cáncer de ovario, cáncer de mama, diabetes tipo II, hipertensión, ataques cardíacos, anemia y osteoporosis.


Fomentar la lactancia materna es una urgencia de salud pública frente a una agresiva industria de fórmulas lácteas que, por décadas, ha priorizado sus ganancias comerciales sobre el bienestar de la niñez. Se deben implementar políticas públicas y aplicar regulaciones estrictas a esas empresas porque promover la lactancia materna es asegurar el futuro de México desde el cuidado de las primeras infancias.