MÉXICO Y PISA: EL DIAGNOSTICO Y LA CURA, SIN TANTO TECNICISMO

Ramón Cuevas Martínez

MÉXICO Y PISA: EL DIAGNOSTICO Y LA CURA, SIN TANTO TECNICISMO

Innovación y buenas prácticas por Ramón Cuevas Martínez


 


Cada tres años, cientos de miles de adolescentes de quince años alrededor del mundo se sientan a resolver la misma prueba ????, y cada tres años México sale mal parado.


Los resultados de PISA 2025 no son la excepción:


???? 408 puntos en comprensión lectora
???? 388 puntos en matemáticas
???? Promedio de la OCDE: 461 y 463


Son los peores resultados que se han registrado. Y la caída en matemáticas —siete puntos menos que en 2022— es lo bastante grande como para que los expertos digan, sin rodeos, que no fue casualidad.


PISA no pregunta si el alumno se sabe las reglas de memoria; pregunta si sabe usarlas ????. Leer un instructivo, entender una gráfica, defender un argumento por escrito: eso es lo que se evalúa.


???? Ahí tropieza el sistema mexicano: en la mayoría de las aulas se corrige la ortografía, pero casi nunca se enseña a escribir algo que de verdad sirva —un correo, un reporte, una solicitud—.


? Con las matemáticas pasa lo mismo pero al revés: se enseña la fórmula sin explicar jamás para qué existe. Y eso es una lástima, porque buena parte de lo que hemos logrado como especie —desde construir puentes hasta mandar cohetes ????— se lo debemos justamente a las matemáticas, ese lenguaje extrañamente preciso que inventamos para ponernos de acuerdo sobre el mundo.


Y sin embargo: 7 de cada 10 chicos mexicanos de quince años no logran resolver un problema matemático aplicado a algo real.


¿Qué hacer hoy? ?????


La respuesta corta es: enseñar el contenido pegado a su uso, no separado de él.


? Sesiones regulares de escritura con propósito real
? Matemáticas que empiecen por la pregunta que resuelven, no por la fórmula
? Maestros entrenados no solo en la materia, sino en cómo hacer que el alumno la use


Ahora bien, proponer soluciones es la parte fácil. Lo difícil es averiguar si esas soluciones de verdad funcionan.


Para eso existe algo que el gobierno llama, sin ninguna intención poética, "evaluación de impacto" ????. Funciona más o menos como un médico que investiga una enfermedad: primero busca la causa raíz, para no confundir el síntoma con el problema real. Después arma una especie de escalera con varios peldaños —desde el objetivo grande y lejano hasta la tarea diaria y concreta— y le pone un número a cada uno, para saber si realmente se está subiendo o si solo se están moviendo los pies en el mismo escalón.


El punto de partida ya lo tenemos: esos 408 y 388 puntos de PISA 2025. Lo que sigue es probar en algunas escuelas y no en otras, y comparar los resultados ???? —el único modo honesto de saber si el cambio lo produjo el programa o simplemente el paso del tiempo—.


Nada de esto garantiza que México suba en el ranking. Pero al menos, para 2028, sabremos con datos —y no solo con esperanza— qué fue lo que realmente ayudó.