Es sano hablar de salud de Ginarely Valencia
El pasado 17 de mayo, la Organización Mundial de la Salud declaró como “Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional” el actual brote de ébola en la República Democrática del Congo y Uganda debido al aumento de casos, que de acuerdo con autoridades de salud de África suman 395 casos y 106 fallecimientos.
Esta declaratoria enciende las alertas y es inevitable sentir preocupación después de nuestra reciente experiencia con COVID-19, pero vayamos por partes y entendamos que está ocurriendo.
Una “Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional” no significa que el brote se haya convertido en una pandemia, pero sí nos habla de un acontecimiento grave, que conlleva riesgos más allá de las fronteras nacionales y que requiere una acción internacional coordinada.
¿Por qué la OMS tomó esta decisión?
1. Aumento acelerado de casos
2. Propagación transfronteriza: República Democrática del Congo y Uganda
3. El actual brote está vinculado a la cepa Bundibugyo, considerada una variante rara para la cual aún no existen tratamientos ni vacunas aprobadas.
¿Qué debemos saber del ébola?
Es una enfermedad infecciosa grave. El virus es transmitido al ser humano por animales salvajes y es propagado de persona a persona por contacto directo o indirecto, es decir, con objetos contaminados con secreciones corporales como saliva, sangre, heces, orina o semen de personas infectadas. Resaltar que no se transmite a través del aire, lo que reduce su contagio.
En esta zona africana se han documentado 17 brotes de ébola. La cepa Zaire es la variante más común, fue identificada en 1976 y es la única que cuenta con vacunas y tratamientos antivirales aprobados.
Ahora bien, la cepa Bundibugyo suma tres brotes: cuando se identificó por primera vez en 2007 en Uganda, luego en 2012 en República Democrática del Congo y la actual que impacta a ambos países.
Esta cepa es responsable de brotes epidémicos caracterizados por fiebres hemorrágicas, con una tasa de letalidad que oscila entre el 30% y el 50% de acuerdo con la OMS. Además, el periodo de incubación es muy amplio, es decir, los síntomas aparecen entre 2 y 21 días después de la exposición con el virus, lo que dificulta su detección oportuna.
En nuestro país no se han registrado ningún caso de esta enfermedad y aunque el riesgo para México fue catalogado como bajo, este lunes la Secretaría de Salud federal emitió un Aviso Preventivo de Viaje por el brote activo de Ébola en Uganda y República Democrática del Congo y alertó sobre la posibilidad de importación de casos por viajeros internacionales, por ello, recomendó mantener vigilancia epidemiológica ante enfermedades emergentes de importancia internacional.
En tanto, Estados Unidos restringió la entrada para extranjeros que hayan viajado a la República Democrática del Congo, Sudán del Sur o Uganda en los 21 días previos a su llegada. Además, ayer el equipo del presidente Donald Trump confirmó el primer contagio de ébola de uno de sus ciudadanos que actualmente se encuentra en África y anunció que será llevado a instalaciones médicas especializadas en Alemania para su atención.
Ahora, los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá deben actuar con seriedad ante esta emergencia y tomar medidas estrictas por el inicio del Mundial de Fútbol 2026, ya que la gran movilidad de viajeros y las altas concentraciones de personas podrían representar un riesgo.
Y justamente la selección de República Democrática del Congo jugará el 17 de junio en Houston, el 23 de junio en Guadalajara y el 27 de junio en Atlanta.
Ante esta situación del brote de ébola es importante no caer en alarma pero tampoco minimizar esta advertencia. Y aunque en este momento, el riesgo para la población mexicana es bajo, en un mundo interconectado, ninguna amenaza epidemiológica nos es ajena y la información oportuna siempre será nuestro mejor escudo frente a la incertidumbre.