Es sano hablar de salud por Ginarely Valencia
El brote de ébola continúa en la agenda mediática y mientras más se acerca la fecha del inicio de la competencia de fútbol más importante del mundo, más aumentan las expectativas de las medidas extraordinarias que tomarán los tres países sede. Y por supuesto, es inevitable sentir preocupación por nuestra experiencia tan reciente con la pandemia de COVID-19.
Mantengamos la calma, pero sí, busquemos información confiable para conocer la evolución de esta enfermedad. Y es justo en esta etapa en la que las instituciones de salud deben comunicar de manera asertiva a la población para evitar caer en pánico por la desinformación.
En este sentido, hacer un recuento breve de lo que ha ocurrido en los últimos días. El pasado jueves 28 de mayo, la Secretaría de Salud modificó el Aviso Preventivo de Viaje del 19 de mayo. La dependencia incrementó el riesgo de nivel bajo a nivel alto. Reiteró que se deben evitar todos los viajes no esenciales a las zonas afectadas y consultar la situación epidemiológica y requisitos de entrada, salida o tránsito antes de viajar.
A esto se sumaron las aerolíneas Viva Aerobus, Aeromexico y Volaris, al anunciar la restricción del ingreso de viajeros que en los 21 días recientes hayan estado en República Democrática del Congo, Uganda o Sudán del Sur y que no cuenten con pasaporte mexicano.
En el caso de Volaris, ayer anunció que esta medida obedece a la nueva orden de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) por el brote de Ébola, el cual está vigente por 60 días a partir del 28 de mayo. También contempla que ciudadanos y nacionales de Estados Unidos o extranjeros autorizados, únicamente podrán ingresar al país a través de los aeropuertos de Washington y Houston, que justo son las terminales áreas en las que el gobierno estadounidense ha reforzado los controles de vigilancia.
En tanto, el jueves pasado, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, afirmó que su país junto con México y Canadá coordinan esfuerzos, para garantizar que la Copa Mundial 2026 “sea la más segura y memorable de todos los tiempos".
También comentar que de acuerdo con el último Aviso Epidemiológico por Brote de Enfermedad por Virus Ébola Bundibugyo, que emitió la Secretaría de Salud del gobierno federal el pasado 30 de mayo, no se ha detectado ningún caso en nuestro país.
Y reiteró el protocolo a seguir en caso de identificar un caso sospechoso y precisar que para ser considerado de esta manera, la persona debe presentar fiebre mayor de 38.6 °C y uno o más de los siguientes síntomas: vómito, diarrea, cefalea, dolor abdominal, debilidad intensa, dolores musculares, deterioro de función renal o hepática, tos o sangrados; y que durante los 21 días previos al inicio de los signos y síntomas, haya estado en áreas con transmisión de virus del Ébola, o que haya tenido contacto con algún caso confirmado.
Se estableció que cuando se identifique un caso sospechoso, se deberá aplicar la medida preventiva de aislamiento inmediato. El personal de salud solo realizará la mínima revisión clínica (toma de temperatura sin contacto e identificación de signos y síntomas) usando el equipo de protección personal correspondiente.
El caso sospechoso será trasladado a la Unidad Médica designada, que estará ubicada en el Centro Nacional de Investigación y Atención de Quemados (CENIAQ) ubicado en Tlalpan, al sur de la Ciudad de México. Ahí se realizará la evaluación, atención, toma y envío de la muestra por personal capacitado, para la confirmación o descarte del caso.
El titular de la OMS, Tedros Adhanom, estuvo este fin de semana en el epicentro de la enfermedad y refirió que incluso sin vacunas ni terapias específicas, las personas pueden sobrevivir a la enfermedad del ébola si reciben atención médica oportuna y buscan tratamiento tan pronto como aparecen los síntomas.
La enfermedad por virus del ébola representa actualmente un riesgo focalizado en regiones específicas, pero debido a la movilidad internacional asociada a eventos masivos como el Mundial de Fútbol, la vigilancia epidemiológica y la identificación temprana de síntomas continúan siendo medidas esenciales de salud pública.
En la emergencia epidemiológica por ébola, se requiere una postura equilibrada que evite el alarmismo social pero garantice la atención a las alertas de salud.
Aunque la población mexicana actualmente enfrenta un peligro bajo por el ébola, es fundamental tomar muy en serio la advertencia ya que la globalización nos expone a cualquier crisis de salud internacional.