Adaptación de la Imagen

Martha
Nava

Adaptación de la Imagen

01/12/2019
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Hace algunos año mi papá me platicaba de la dulcería que tenía su abuelo, me describió las máquinas, los procesos y la gente algunos puede ser que todavía la recuerden se llamaba “La Gloria”, si bien era una de las mejor posicionadas en aquellos tiempos en el Valle de Toluca también terminó por cerrar porque según me dijo mi papá su abuelo nunca quiso adaptarse a los tiempos porque modernizarse para él era un gasto y no una inversión; error, toda marca tiene que acomodarse al momento social que se está viviendo desde la esfera que se mire: cultural, educativa, tecnológica, política, etcétera.

El punto es que ninguna marca debe quedarse estancada, la modernización/adaptación es casi una obligación para la supervivencia, tanto así que leía hace poco que el Vaticano lanzó un brazalete inteligente para rezar el rosario llamado eRosary que a la par tiene una aplicación móvil llamada Click To Pray (Click para Rezar), este brazalete fue hecho de la mano con Acer y se activa en modo rezo una vez que nos persignamos, es decir la mismísima Iglesia Católica sabe que para llegar a nuevos feligreses debe adaptarse a la era digital. Claro está sin perder su esencia y su identidad.

Lo cierto es que todo este proceso de adaptarse a las nuevas necesidades y deseos del mercado es complejo y muchas veces algunas marcas se niegan a despedirse de algunos valores que ya no suman o empatan con sus audiencias, como es el caso de Victoria’s Secret (VS) que se ha promocionado por años –desde 1995 para ser exactos- con un desfile en el que caminan mujeres que cumplen estándares de bellezas que sólo un puñado alcanza. Si bien la imagen de la marca se volvió aspiracional, para muchas de nosotras resulta inalcanzable y por lo mismo es mucho más llevadero y cómodo seguir marcas como Aerie –que son socialmente responsables- en el que sus modelos son mujeres reales y sin retoques, mujeres que puedo ver caminando en la calle, mujeres como yo. Y justamente por eso fue que la marca dio a conocer de manera oficial la cancelación de su emblemático show anual de Victoria’s Secret.

Debemos entender antes que nada que la marca tuvo sus buenos tiempos, todos nos vimos inmersos en alguno de sus mágicos desfiles, nada menos llegó a tener hasta 12.4 millones de espectadores sin embargo la emisión del 2018 tuvo sólo 3.3 millones, los tiempos cambian. Claro está que ésta fue una fuerte llamada de atención a las estrategias de marca que se estaban emprendiendo pues aunque este año sumaron a sus filas a una modelo “plus size” –talla grande- no lo hicieron de la mejor manera ya que Barbara Palvin mide 1.75, pesa 55 kilos y sus medidas son perfectas: 87-58-89, por lo que la controversia siguió a la marca o bien con la contratación de la modelo trans Valentina Sampaio meses después de que su director de marketing, Ed Razek dijera que ni tallas plus size ni modelos trans en VS.

Así la marca se encuentra, tal vez, en su peor momento y debe modificar positivamente sus estrategias de posicionamiento, su imagen debe evolucionar sin perder su esencia de sensualidad femenina pero contribuyendo a la sana aceptación de las diferencias de cada uno.

Twitter: @Mar_Naa



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