Alertas

Martha
Nava

Alertas

05/12/2019
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Ayer por la noche leía sobre la polémica que causaron los jugadores de la Sub-17 del América por haber bailado y compartido en internet la canción “Un violador en tu camino”, misma que se ha convertido en un himno para el movimiento feminista. Para muchos esto fue hecho como una burla y por lo mismo resultó ser una ofensa, mientras que para otros el asunto no era de importancia pues sólo estaban bailando la canción.

Justamente cuando leía esta nota en mis redes sociales llegó la alerta de una chica de Toluca que publicaba en Facebook “Alguien ayúdeme” y complementaba con una fotografía de medio rostro saliéndole sangre de la cabeza. La información era ambigua pero la familia y los amigos de la estudiante de la UAEM pedían ayuda para localizarla, la última vez que fue vista fue en la colonia Junta de Caminos.

No pasaba más de una hora de esto cuando me topaba con otro caso en el que una chava de la Ciudad de México enviaba un angustioso mensaje a su mamá “Mami este señor se ve bien sospechoso y grosero”. Su hermano pedía ayuda para localizarla, lo último que se supo fue que tomó un taxi en Tlalpan.

Ambas tuvieron suerte, ambas regresaron a casa, no sabemos en qué estado o la historia de terror que vivieron. Sin embargo uno como espectador digital intenta, de momento, ponerse en los zapatos del: hermano, la mamá, el papá y la familia de cualquiera de estas dos jovencitas, qué triste decir “tuvieron suerte” porque regresaron a casa. Y es que si comparamos su historia con la de Jessica la chica asesinada en Villas Santín, claro “tuvieron suerte”.

Este tipo de historias es cada vez más común leerlas en el feed de Facebook o Twitter, estamos normalizando la violencia, la inseguridad; porque en lo que investigaba un poco más sobre estos casos me topé con el de una mujer de tan sólo 25 años que fue encontrada en la Ciudad de México el día de ayer en la cajuela de un taxi de sitio de Toluca, la reportaron como desaparecida el sábado. También está la historia de una mujer de Ciudad Juárez que ingresó en labor de parto al hospital el día martes y desapareció.

La realidad es que si bien los integrantes del América Sub-17 no parecen tener malas intenciones, este es un buen momento para hacerles entender que sus acciones son escuchadas y qué independientemente de que son parte de la imagen de la marca hay que llegar a la empatía, ellos deben razonar que cualquiera de las 2 mil 833 mujeres asesinadas este año en México (información del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública) pudo ser su mamá, su hermana o su amiga. Es momento, no de imponerles un castigo, sino de crear consciencia de lo que se vive en nuestro país, porque claramente ellos pueden ser la voz que difunda el respeto no sólo hacia las mujeres, hacia todos sin distinción.

Twitter: @Mar_Naa



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