En la historia documentada por el periodismo, no todos están de acuerdo, aunque siempre han confiado en la narración de los hechos y sus actores.
En la Alemania Nazi, la de Hitler, comenzó la censura ideológica, a la que yo llamo: la narrativa de la intolerancia. El llamado Tercer Reich creó un Ministerio de Propaganda para censurar a los medios durante la Segunda Guerra Mundial y se contabilizaron 67 periodistas asesinados por los nazis durante el holocausto.
Por cierto, el Día Internacional del Periodista, que se conmemora el 8 de septiembre, fue designado por la ONU en memoria del reportero checoslovaco, Julius Fucik, ejecutado por Hitler en 1943.
Son las dictaduras disfrazadas como democracia "del pueblo", las que buscan el repudio a la prensa. En Nicaragua, por ejemplo, Daniel Ortega ordenó el cierre de 61 medios tras anunciar el fin de la alternancia y advertir que no tendrán más elecciones. Unos 293 periodistas y comunicadores fueron obligados a abandonar el país. La libertad de expresión solo la detenta el Estado.
En Rusia también se registra una grave crisis debido a la intimidación de Vladimir Putin. Desde la invasión a Ucrania en 2022, más de 150 reporteros fueron amenazados, 14 fueron ejecutados y otros 50 fueron apresados con base en la llamada Ley sobre la Restricción del Acceso a la Información, que implica, incluso, tortura ante la desobediencia informativa.
Y desde hace unos días, en Estados Unidos ocurre algo similar. Su soberbio Presidente solo quiere halagos y no tolera la crítica. De forma vergonzosa "corrió", así como se escucha, a reporteros de CNN, Politico y MS NOW de las coberturas informativas en la Casa Blanca. Con sus arranques de locura al estilo de Aleks Sintek, censura a los periodistas que cuestionan y evidencian sus actos para iniciar guerras y promover genocidios. La televisión transmite sus conferencias, sin audio. Y él, para mostrar "su verdad" sin ser cuestionado, igual que como lo hizo Hugo Chávez y Maduro en Venezuela, Fidel y Raúl Castro en Cuba, o Hitler en la Alemania Nazi, creó su propio canal: Trump TV, y su red de Truth Social, con las intenta controlar la información.
En México se crean leyes para regular a los medios, sus dichos y sus caricaturas. La tolerancia política se reduce pero, la historia nos ha mostrado que el periodismo siempre ha sido aliado o enemigo, pero censurarlo no impedirá que escriba, hable o exponga lo que ocurre en el mundo. Mi X @raulmandujano