EL 68 Y EL 27 ¿POR QUÉ?

Raúl Mandujano

EL 68 Y EL 27 ¿POR QUÉ?

Se conmemora un año más de la masacre estudiantil del 2 de Octubre de 1968, que ahora camina de cerca con otra escena criminal, la del 27 de septiembre de 2014, cuando fueron desaparecidos 43 estudiantes normalistas. Ambos escenarios marcados por la impunidad y la simulación.


Muchas personas hoy, quizá con 78 u 80 años de edad, recordarán con tristeza el 68, porque lo vivieron, vivieron y sintieron el peligro de estar rodeados con tanquetas y unos 5 mil soldados en Tlatelolco, y a las 18:10 horas, ser atacados a balazos por el Batallón Olimpia. Intentaron refugiarse en las ruinas prehispánicas, en los edificios o en la iglesia de Santiago. Se tienen documentados más de 300 desaparecidos o asesinados. Recordarás que, en 2006, el expresidente Luis Echeveria fue arrestado por cargo de genocidio, pero se desestimó.


Como cada año, colectivos y organizaciones civiles saldrán a las calles, pero también, como cada año, se espera una marcha violenta. En redes sociales y con un "pasa la voz", se convoca a contingentes estudiantiles para reunirse desde las 16:00 horas, en la Plaza y el metro de las Tres Culturas, en Tlatelolco. Se espera la participación de más de 10 mil personas y gente del "bloque negro", armados con bombas molotov, petardos, pinturas en aerosol, piedras y martillos. Con más de mil elementos antimotines se intentará contenerlos.


En Ayotzinapa la historia camina de forma extraña, pero similar. 43 estudiantes de la Escuela "Raúl Isidro Burgos", desaparecieron entre la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014. Si bien han sido apresados un alcalde, militares, un procurador general de la República, un exgobernador y otros 130 involucrados, las preguntas son las mismas: ¿dónde están y por quê?


De los fiscales, bueno, Omar Gómez Trejo, fue señalado por abuso de autoridad; Rosendo Gómez Piedra fue denunciado por corrupción; Alejandro Encinas presentó un informe que no cambió el dictamen de Jesús Murillo Karam y ahora, Mauricio Pazarán anuncia nuevas líneas de investigación que implican a un funerario por usar el teléfono de uno de esos jóvenes, y el ocultamiento de videograbaciones del Tribunal de Justicia de Guerrero, pero, en mi opinión: dar de comer alpiste a una águila no da esperanzas, sino desconfianza...