Los mercados financieros internacionales registraron una jornada de volatilidad luego de que el recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente impulsara el precio del petróleo y aumentara la preocupación por un posible impacto en la economía global.
La tensión se intensificó tras los ataques atribuidos a los hutíes de Yemen contra embarcaciones en el mar Rojo, hechos que elevaron los temores sobre nuevas interrupciones en el suministro mundial de energía. Como resultado, el petróleo Brent superó nuevamente la barrera de los 100 dólares por barril, acumulando un incremento superior al 38 por ciento durante julio.
Analistas señalaron que la incertidumbre se concentra en las afectaciones a dos rutas marítimas clave para el comercio energético: el estrecho de Ormuz y el paso de Bab el-Mandeb, por donde transita una parte importante del petróleo comercializado a nivel internacional.
El aumento en los precios del crudo también reactivó las expectativas de una mayor inflación, lo que podría retrasar los recortes a las tasas de interés o incluso provocar nuevos incrementos por parte de bancos centrales como el Banco Central Europeo (BCE) y la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed).
En este contexto, las principales bolsas de valores registraron pérdidas. Los índices europeos retrocedieron alrededor de 1.5 por ciento, mientras que en Estados Unidos el Nasdaq presentó caídas cercanas al 2.5 por ciento, presionado además por resultados financieros de algunas de las principales empresas tecnológicas.
El mercado de deuda también reflejó el cambio de expectativas, con un incremento en los rendimientos de los bonos soberanos en Europa y Estados Unidos, lo que reduce el atractivo de la renta variable y eleva los costos de financiamiento para gobiernos y empresas.
Especialistas advirtieron que, de prolongarse la inestabilidad en Medio Oriente y persistir las restricciones al transporte de hidrocarburos, podría generarse un nuevo choque energético con repercusiones sobre el crecimiento económico mundial, especialmente ante la proximidad de la temporada de mayor demanda de combustibles en el hemisferio norte.