La presidenta Claudia Sheinbaum informó que su administración mantiene comunicación constante con representantes de la industria automotriz para atender los retos que enfrenta el sector y evitar posibles cierres o traslados de operaciones fuera del país.
Durante una declaración pública, la mandataria señaló que se han realizado reuniones con empresas automotrices para analizar alternativas ante los efectos de los aranceles impuestos por Estados Unidos y fortalecer la producción nacional de vehículos.
Sheinbaum explicó que, en algunos casos, las empresas no contemplan abandonar completamente México, sino trasladar líneas de producción hacia otras plantas, por lo que el Gobierno federal trabaja junto con la Secretaría del Trabajo, gobiernos estatales y la Secretaría de Economía para ofrecer opciones a las personas trabajadoras que pudieran verse afectadas.
La presidenta indicó que estos procesos requieren tiempo y podrían desarrollarse durante los próximos cuatro o cinco años, mientras continúan las negociaciones con autoridades estadounidenses para buscar una reducción de los aranceles aplicados al sector automotriz.
Asimismo, destacó que hasta el momento no se han registrado nuevas solicitudes de armadoras interesadas en trasladar su producción fuera de México; por el contrario, adelantó que una empresa automotriz analiza instalar una nueva planta en territorio nacional, información que será presentada próximamente.
Además, mencionó el reciente traslado de vehículos de la empresa Hyundai mediante el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, con una ruta entre Salina Cruz, Oaxaca, y Coatzacoalcos, Veracruz, como parte de los esfuerzos para impulsar nuevas alternativas logísticas para la industria.
Finalmente, Sheinbaum señaló que el Gobierno federal continuará trabajando con el sector automotriz para fortalecer la inversión, mantener empleos y consolidar a México como un punto estratégico para la producción y distribución de vehículos.