La Polémica de Daniel Camargo
El síndico municipal de Tecámac, Agustín Delgado, debería ser el primero en defender el patrimonio público. Hoy, por el contrario, enfrenta un conflicto de interés que lo descalifica política y moralmente para seguir en ese cargo. Su hija, Bárbara Delgado Martínez, aparece como apoderada legal de 15 empresas contratadas por el ayuntamiento desde 2019.
Fuentes internas aseguran que esas compañías ya recibieron más de 762 millones de pesos y ahora exigen otros 80 millones de pesos. La administración de la alcaldesa Rosi Wong se ha negado a pagar porque, afirma, no existe documentación suficiente que compruebe la prestación de los servicios. Si no pueden demostrar el trabajo realizado, pretender cobrar recursos públicos resulta, cuando menos, inadmisible.
Aquí el problema ya no es solo el dinero. El funcionario encargado de cuidar el erario municipal tiene a su hija encabezando jurídicamente a las empresas que reclaman 80 millones de pesos adicionales. Ese conflicto de interés es inocultable. Más aún cuando, según distintas versiones, detrás de las presiones y movilizaciones de proveedores aparece la operación política del propio Agustín Delgado, respaldado por la senadora Mariela Gutiérrez Escalante.
No hace falta esperar una sentencia para entender la gravedad del caso. La ética pública exige evitar cualquier interés familiar que comprometa el ejercicio del cargo. Agustín Delgado debió separarse del asunto desde el primer momento o explicar con absoluta transparencia su actuación. No lo hizo.
Si las autoridades estatales optan por guardar silencio, dejarán de ser simples observadoras para convertirse en cómplices de un mensaje devastador: que en el servicio público se puede ser, al mismo tiempo, vigilante del dinero de los ciudadanos y tener a la familia del otro lado de la ventanilla reclamándolo.
Villa del Carbón al borde del colapso en seguridad
La crisis que ayer estalló en la Dirección de Seguridad Pública de Villa del Carbón, lleva cocinandose mas de un año, ya dejó de ser un conflicto laboral para convertirse en un problema de gobernabilidad.
Policías municipales denunciaron operar sin uniformes nuevos, con armamento obsoleto, patrullas sin mantenimiento ni combustible y sin un seguro de vida vigente, una radiografía que exhibe el deterioro de una de las funciones más importantes del gobierno encabezado por la alcaldesa morenista Ofelia Antonio Sandoval.
A las carencias operativas se suman denuncias por la desaparición de un apoyo mensual de dos mil pesos provenientes del FORTAMUN, recurso federal destinado al fortalecimiento de los municipios.
Los elementos exigieron una explicación sobre el destino de ese dinero y cuestionaron un esquema salarial que, aseguran, no reconoce la experiencia ni la responsabilidad dentro de la corporación.
El conflicto escaló con el rechazo al nombramiento del civil Fernando Rodea Lara inexperto en seguridad que claramente no aplico los examenes de comnfiaza, por lo que exigen restituir a Marco Antonio Mejía López, la inconformidad revela una corporación que acusa decisiones políticas por encima de criterios técnicos.
Si los policías afirman que carecen del equipo mínimo para desempeñar su trabajo, el mensaje para los habitantes es claro: la seguridad pública atraviesa una crisis que el gobierno de Ofelia, descaradamente sigue ignorando.
Los uniformados otorgaron un plazo de quince días para obtener respuestas y exigieron que cualquier negociación con la alcaldesa sea videograbada para evitar represalias, el conflicto se convierta asi en un peligroso debilitamiento de la seguridad pública municipal.
¿Arrancó “Coronita” campaña en Edomex?
Vaya, vaya con las benditas redes sociales, en las últimas horas comenzó a circular con fuerza una imagen del secretario del Bienestar del Estado de México, Juan Carlos González Romero, acompañada de una consigna que difícilmente deja espacio para interpretaciones: «Gobernador, Gobernador», una promoción que autorizada o no, adelanta, de manera evidente, los tiempos políticos.
La publicación proviene de una página identificada como «ConoceTex. La información que une», en el centro aparece un sonriente Juan Carlos González Romero, con el brazo derecho levantado y el puño cerrado, acompañado de la frase: «Ganador Juan Carlos González Romero, la gente ya decidió» y cierra con un agradecimiento anticipado: «¡Gracias por tu apoyo! Seguimos construyendo el futuro que merecemos».
Lo llamativo no es únicamente el contenido de la propaganda, sino el contexto en el que aparece, la difusión ocurre apenas después del virtual destape del senador Higinio Martínez Miranda, durante un acto político celebrado en Texcoco, con la presencia de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, un escenario que volvió a encender la conversación sobre la sucesión gubernamental de 2029.
Hasta ahora, Juan Carlos “Coronita” González no se ha deslindado públicamente de la publicación, su silencio inevitablemente alimenta las especulaciones, si la imagen no surgió de su equipo, entonces ¿de donde viene?, en política, pocas veces el silencio resulta inocente.
Los tiempos electorales todavía están lejos y Morena ni siquiera ha iniciado formalmente la discusión sobre la sucesión estatal. Sin embargo, Juan Carlos González Romero y su equipo se han encargado recurrentemente de colocarlo entre los aspirantes a la sucesión gubernamental del 2029.
¿Se trata de una promoción anticipada impulsada por su entorno? ¿Alguien le hace guerra sucial al secretario? Cualquiera que sea la respuesta, la imagen ya cumplió su objetivo, veremos ahora que opinion le genera a la goberndora mexiquense.