Hace unos días platicaba con alguien que me explicaba la importancia de la práctica Pro-Bono, que es, simplemente, brindar atención a un amplio espectro de conflictos legales y sociales. Temas como el despojo, usurpación de funciones, la violencia doméstica y de género, el acoso sexual, disputas territoriales, los derechos de las comunidades indígenas, de la LGBT y más… en fin. Es, me parece, abordar estos delitos que se volvieron complicados y sin acceso al sistema de justicia, ya sea por ignorancia, falta de dinero, pobreza, incluso, por no saber a quién recurrir.
Por eso creo que el anuncio del Poder Judicial mexiquense para implementar un programa alianza Pro-Bono, se convierte en una estrategia atinada para abordar esos casos, que son la mayoría en el país, y que para atenderlos necesitas un ejército de abogados, formar alianzas con ellos, con organizaciones no gubernamentales, despachos y con el propio sistema judicial.
Les daré un dato: de acuerdo con World Proyect México, en los últimos 10 años, el 49 por ciento de los mexicanos, casi la mitad del país, hemos tenido algún problema de tipo legal, es decir, 63.7 millones de personas de los 130 millones que somos, y de ellos, solamente el 23 por ciento, es decir, 14.6 millones buscaron asesoría legal. Esto quiere decir que 49 millones no tuvieron ningún tipo de apoyo y su asunto navegó o navega entre archivos, audiencias distanciadas y hasta desinterés del juez.
Parecen sólo cifras, pero son más que eso, representan nostalgia, dolor, impotencia… Por ello el Pro-Bono se convierte en una práctica que acerca la justicia a esas mujeres y hombres que viven una diversidad de realidades económicas, culturales, sociales y con uno de los índices de desigualdad más altos del mundo.
Así que, partiendo de su origen latín, que significa "para el bien", debemos entender que la falta de recursos económicos no debe ser impedimento para acceder a la justicia. De ahí la importancia de que los abogados ofrezcan servicios Pro-Bono, incluso gratuitos.
Creo que es una gran alianza a la que ha llamado el poder judicial de la mano de su presidente Héctor Macedo García, y habrá que darle mucha difusión para que la gente, los mexiquenses, puedan conocerlo, acudan a ella y que, también debo decirlo, sirva para construir una mayor solidaridad entre todos, y no se quedé sólo en anuncios mediáticos.