ALGO SE ROMPE EN TOLUCA

Raúl Mandujano

ALGO SE ROMPE EN TOLUCA

En nuestra querida Toluca, algo no está bien. No llegaron todas, las patrullas inteligentes circulan en otros rumbos y las visas no tienen pase a la seguridad. Por eso debemos aprender a cuidarnos, y cuidarlas.


Mire Usted, en marzo pasado fue localizada sin vida Jarim Roldán, una activista y ex alumna de psicología de la UAEMex. La hallaron dentro de un departamento en la colonia Morelos.
Ana Karen tenía 19 años, estudiaba pedagogía. La encontraron muerta a un costado de la carretera Toluca-Tenango, en San Miguel Totocuitlapilco. La asesinaron a golpes tras abusar de ella. Abordó una moto de aplicación que solicitó desde San Antonio la Isla. El conductor confesó el crimen.


En mayo, descubrieron dentro de la cajuela de un automóvil Chevy, que se accidentó sobre el Paseo Tollocan, a Wendy Saray, de 32 años. Reportaron su desaparición en Xochimilco. El probable asesino está prófugo.


Hace unos dias, el 14 de agosto, localizaron sin vida a Sara Valeria sobre el camellón de Paseo Tollocan. Presentaba violencia fisica. Tenia 28 años y estuvo con sus amigos en una feria en Lerma. Después se habría retirado a su casa. Nunca llegó.


Una semana después, el 20 de agosto, encontraron en la zona boscosa de la Marquesa, en Ocoyoacac, a Dianna, de sólo 18 años de edad. Estudiaba en la Universidad Univermilenium, en Toluca. Estaba atada de manos por la espalda. Fue golpeada y abusada sexualmente.


Y ni qué decir de las 5 jóvenes asesinadas por Óscar Garcia Guzmán, "el monstruo de Toluca". Las encontraron enterradas en su casa de Villa Santin. Eran estudiantes de psicología.
Claramente las alertas y discursos son fallidos, las policias preventivas poco o nada hacen y las fiscalías son muy lentas, nos toca a nosotras y nosotros cuidarnos, aprender a identificar riesgos y conocer a las personas con quienes convivimos o se acercan a través de redes sociales. Siempre hay señales. Enciendan su aplicación de geolocalización cuando salgan a algún lugar. La violencia está desbordada y el dolor no se compara con las cifras alegres de la autoridad.


La escritora francesa Jodi Picoult decia: "No habia blanco o negro. Alguien que había sido bueno toda su vida, podia hacer algo malo. La gente es capaz de cometer un asesinato, en las circunstancias adecuadas, como cualquier monstruo sin escrúpulos"