La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que, a casi dos años de haber asumido el cargo, México avanza hacia una transformación de la vida pública basada en la honestidad, la austeridad republicana, la prosperidad compartida y el bienestar de la población.
Durante su mensaje con motivo del Segundo Informe de Gobierno, la mandataria sostuvo que su administración tiene como propósito que los recursos públicos sean utilizados en beneficio de la población y que el gobierno mantenga una relación cercana con las necesidades de las comunidades.
Sheinbaum señaló que durante los últimos 23 meses se han cuidado los recursos públicos, sin adquirir vehículos de lujo ni destinar presupuesto a gastos considerados innecesarios. Añadió que los salarios de los servidores públicos de más alto nivel no han aumentado.
Como parte de las medidas de austeridad, informó que el gasto corriente se redujo en 200 mil millones de pesos respecto a 2024, sin afectar las áreas sustantivas del gobierno. Estos ahorros, dijo, permitieron mejorar las condiciones de quienes reciben menores ingresos dentro del servicio público y ampliar recursos para sectores como seguridad, salud y educación.
La presidenta destacó también que su administración ha mantenido una política de cercanía territorial. Durante este periodo, explicó, se recorrieron 84 mil 407 kilómetros por aire y 20 mil kilómetros por tierra para visitar comunidades y regiones de las 32 entidades federativas.
Asimismo, informó que se han realizado 475 conferencias matutinas como parte de un ejercicio de información, diálogo y rendición de cuentas.
Sheinbaum aseguró que su gobierno respeta las libertades, la libertad de expresión y el derecho a la manifestación, al tiempo que rechazó el uso de la fuerza del Estado para silenciar a quienes piensan diferente.
La mandataria sostuvo que esta forma de gobernar busca mantener la máxima de que, por el bien de todos, primero deben estar quienes menos tienen. Bajo esta visión, afirmó, el Estado debe asumir una responsabilidad rectora para impulsar el desarrollo, garantizar derechos sociales y fortalecer una distribución justa de la riqueza.
“Estamos transformando la vida pública del país”, afirmó la presidenta, al señalar que la transformación debe continuar con honestidad, responsabilidad y cercanía con el pueblo.