Con una inversión privada de 140 millones de euros, inició en Ixtapaluca la construcción del primer Centro Integral de Residuos del Estado de México, proyecto que busca modificar el manejo de los desechos sólidos y avanzar hacia un modelo de economía circular.
La planta tendrá capacidad para procesar aproximadamente mil 200 toneladas de residuos diariamente y permitirá generar 200 empleos directos, de acuerdo con lo informado por la secretaria del Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, Alhely R. Arronis.
El proyecto contempla recibir residuos previamente separados provenientes de municipios de la zona Oriente del Estado de México y de la Ciudad de México. Posteriormente, los materiales serán triturados y sometidos a un proceso de transformación para producir hard pellets, un combustible elaborado a partir de desechos.
El principal destino de este combustible será Alemania, donde será utilizado para procesos de aprovechamiento industrial.
Durante una primera etapa se contempla la construcción de dos naves destinadas al tratamiento y transformación de los residuos. Las autoridades señalaron que el proyecto se vincula con las políticas de economía circular, el programa Basura Cero y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Organización de las Naciones Unidas.
La secretaria de Medio Ambiente explicó que los Centros Integrales de Residuos buscan ofrecer una alternativa al modelo tradicional de disposición en rellenos sanitarios, con la intención de reducir impactos ambientales relacionados con la generación de gases de efecto invernadero y la contaminación de cuerpos de agua y mantos acuíferos.
Uno de los problemas asociados con los rellenos sanitarios es la generación de lixiviados, líquidos contaminantes que se producen cuando el agua atraviesa los residuos y arrastra sustancias potencialmente tóxicas hacia el subsuelo.
Rogelio López López, socio fundador de Tecnosilicatos de México, destacó que el proyecto coloca el manejo adecuado de los residuos sólidos como una prioridad ambiental y representa un avance para la región.
A su vez, Fernando Gama, presidente de Evensen Dodge International, señaló que la planta permitirá convertir materiales que tradicionalmente representan un costo económico y ambiental en un producto con valor comercial y energético.
El inicio de los trabajos contó con la participación de autoridades municipales, estatales y federales vinculadas con el manejo de residuos y la protección ambiental.
Con este proyecto, el Gobierno del Estado de México busca fortalecer la infraestructura para el tratamiento de residuos en la zona Oriente y avanzar hacia un esquema en el que los desechos puedan ser aprovechados como materia prima para generar nuevos productos y fuentes de energía.