La diputada federal Nora Yessica Merino Escamilla, del Partido del Trabajo (PT), presentó una iniciativa de reforma constitucional para reconocer el derecho de toda persona a una muerte digna y al procedimiento de eutanasia, además de facultar al Congreso de la Unión para expedir una Ley General en la materia.
La propuesta plantea modificaciones a los artículos 4 y 73 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y fue turnada a la Comisión de Puntos Constitucionales para su análisis.
De acuerdo con la legisladora, si el marco jurídico reconoce el derecho a una vida digna, también debe garantizar que las personas puedan decidir sobre una muerte digna en determinadas circunstancias, con pleno respeto a su voluntad y a sus derechos humanos.
La iniciativa define la eutanasia como el procedimiento mediante el cual un médico provoca la muerte de un paciente, sin dolor y a petición expresa de éste, con el propósito de poner fin a un sufrimiento derivado de una enfermedad o condición médica.
Asimismo, distingue entre la eutanasia pasiva, que consiste en suspender tratamientos para evitar prolongar el sufrimiento, y la eutanasia activa, que implica la aplicación de procedimientos o medicamentos destinados a provocar la muerte del paciente.
Merino Escamilla sostuvo que el debate debe abordarse desde la perspectiva de la dignidad humana y consideró que el derecho a la vida también comprende el derecho a decidir sobre el final de ésta en condiciones de respeto y autonomía.
La legisladora afirmó que, de aprobarse la reforma, se establecería el marco constitucional para garantizar el acceso a una muerte digna y permitir la creación de una legislación nacional que regule los requisitos, procedimientos y salvaguardas para la práctica de la eutanasia en México.