Eso es cierto, en nuestro país existe un gran rezago educativo a nivel nacional, pero lo es más cuando vives en comunidades indígenas ya que no existen maestros capacitados, ni tampoco herramientas adecuadas para recibir educación de calidad.
El Censo de Población y Vivienda 2020 arrojó que en México había un total de 4 millones 456 mil 431 personas analfabetas, es decir, 4.7% son personas que no saben leer ni escribir. Por otro lado, el INEGI reveló que en el país hay un mayor número de mujeres analfabetas, con 2 millones 677 mil 192, mientras que entre la población masculina se cuenta a un millón 779 mil 239 analfabetas.
Los principales estados de la República Mexicana con mayor porcentaje de población analfabeta son: Chiapas (13.7%), Guerrero (12.5%) y Oaxaca (11.8%). También sobresalen Veracruz y Chiapas dos entidades que superan el medio millón de habitantes mayores de 15 años de edad que están en esta condición.
Por el contrario, la Ciudad de México es la entidad con la menor tasa de población analfabeta, con 1.4% de la población mayor de 15 años. Sin embargo, al ser una de las entidades más pobladas, la cifra aún es alta, registrando 107 mil 444 personas que no saben leer ni escribir.
Todos estos números son importantes porque nos demuestran que en nuestro México aún existe mucho trabajo que no se está haciendo para poder impartir una educación de calidad.
Los gobernantes y los que encabezan alguna oficina de gobierno o dirección gubernamental debe ser el ejemplo de que la preparación es fundamental para que nuestro país se encamine en ser una mejor nación, porque aunque existan personas que son muy trabajadoras, muy inteligentes, muy comprometidas y muy honestas (requisitos actuales para dirigir la Conapred) el estudio, la superación y la preparación deben ser necesario para estar al frente de un organismo de esta magnitud.
Coincido con la diputada por el PRI, Cynthia López, que sea una vergüenza que como mexicanos nos están representando diputados federales que no cuenten con un título universitario, cerca del 50%, y muchos de los congresistas, al integrarse a la Legislatura no se hayan preocupado por contar con los documentos necesarios para registrar su formación académica “pues para qué, si ya están ahí”.
Contar con un título universitario, si cuesta, cuesta dinero, cuesta tiempo y cuesta trabajo, pero parece que estamos en el país de no pasa nada, del compadrazgo y de la corrupción entonces para que gastarse dinero en la universidad, para qué capacitarse y estudiar, mejor aprende a hacer amigos importantes y llegarás a ocupar un cargo público… Ya escucho a los nuevos presidentes municipales del Estado de México diciendo: ¿Qué dirección te gusta más mi’ j@?
Lic. Vanessa Meléndez Valles
Comunicóloga y periodista
@vallesvanessa