OJALÁ

oscar glenn

OJALÁ

23/08/2017
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LA PRIMERA Y UNA MÁS


El cambio en la dirigencia del PRI mexiquense es uno de los primeros movimientos tácticos expuestos del próximo gobernador, seguramente con el consejo del Presidente de la República, para hacer valer su investidura, mostrar su dimensión de estratega para cuidar su feudo y evitar que su partido se vea peligrosamente reducido, aunque algunos intenten verbalmente minimizar la posibilidad.

Ya de fácil deducción es que el resultado electoral del 2018 permitirá allanarse el camino o tener que lidiar con una oposición apabullante adueñándose de la mayoría de los congresos estatal y federal, así como los Ayuntamientos. Con todos los cargos en disputa el próximo año, no se puede cometer un error táctico en ningún frente porque cambiará su lugar en la historia.

De ese tamaño es el reto y aunque el cambio de dirigente para enfrentar otro proceso electoral, parece algo ya recurrente en el Revolucionario Institucional, este martes por la noche, después de todos los vítores, las loas y las fotos, una vez que Ernesto Nemer Álvarez tome oficialmente las riendas, se hará la purga y enseguida arranca la carrera contra reloj.

Lejos deben quedar los autoengaños y las complacencias, si quieren vigorizar ese partido, poner en su lugar a cada uno de los que quedaron a deber, aprovechar sus cambios estatutarios y mostrar la competitividad que se requiere. Hoy tienen necesidad e instrumentos para ello.

Aseguran los optimistas tricolores que Nemer es el único capaz para tomar el timón y superar el reto. Aquel no se inmuta y afirma con presión bien controlada que más trabajo, así como cercanía con la gente los pondrán en el umbral de otra victoria, y no hay que ser genio para saber que se dice más fácil de lo que cuesta hacerlo.

ACASO…

¿Veremos en algún momento a Andrés Manuel López Obrador reconocer una sola cosa aceptable en esta gestión y no lanzarse a descalificar con todo aunque no haya mostrado su idea alternativa?

Ayer de visita por Toluca aseguró que el sistema Nacional Anticorrupción “es una tomada de pelo” y que no funcionará hasta que haya un cambio de régimen, (obviamente encabezado por él), sin considerar el trabajo de las organizaciones civiles, académicos y ciudadanos que trabajan en su construcción.

Tendremos que esperar a noviembre de este año a conocer su Proyecto de Nación 2018-2024, donde ojalá no haya sólo un esbozo, salde viejas deudas con la transparencia y no apueste que sólo por su poder magnificador dará resultado.

El crecimiento de MORENA no es algo que se pueda minimizar, pero requiere también argumentos cada vez más robustos para no dilapidar sus posibilidades de triunfo y este tema no es cosa menor.



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