Mejor Educación

Oscar Glenn

Mejor Educación

Mejor Educación / Opinión de Oscar Glenn

Ojalá

En medio de las suspicacias y el brete en que nos hemos metido temprana y quizá inconvenientemente con los ánimos de sucesión gubernamental tanto a nivel federal, como en el caso del Estado de México; la Maestra Delfina Gómez tiene el gran paquete de ser la Secretaria de Educación de un gobierno que vive su cuarto año y que asegura tener la intención de fraguar una transformación significativa en el sistema educativo mexicano, al mismo tiempo que es insistentemente situada como la carta fuerte en el ánimo presidencial, para contender por la gubernatura mexiquense.

La designación de la Maestra Delfina, como se le conoce cordialmente, dio a pensar en su momento en diferentes círculos, que correspondía al mero interés de fortalecer su imagen y posicionamiento en el espectro político electoral, pero como orgullosa maestra de formación reconoce, ha tenido la oportunidad que quizá muchos profesores soñaron para llegar a tomar las riendas del sistema del que depende la formación de millones de mexicanas y mexicanos, debiendo acudir a su cita con la historia con toda la capacidad y visión que sea posible para fraguar un legado que debería despejar dudas.

Recientemente, en la conmemoración del Dia del Maestro, en un escenario magnifico para el lucimiento, no solo frente al presidente de México, sino ante la sociedad mexicana, la profesora estableció la dimensión de su reto aún no superado; recordó que su deber es luchar diariamente para garantizar una educación universal, pública y gratuita para niñas, niños y adolescentes, buscando lo mejor su presente y futuro.

Aseguró que trabajan para sumar esfuerzos e impulsar un proyecto de educación humanista en la que contempla actualizar contenidos del plan y programas de estudio, así como los libros de texto; otorgar becas en todos los niveles escolares a las y los estudiantes de familias marginadas y a los que más lo necesitan; dotar de recursos a las escuelas, mantenerlas en buen estado, además de ofrecer apoyo con horario extendido y/o alimentación según las necesidades de cada comunidad escolar, con apoyos directos y sin intermediarios, pero particularmente atender con respeto y justicia a las maestras y los maestros.

Aseguró la profesora que la Nueva Escuela Mexicana busca poner en el centro la ética, el humanismo, que se preocupe por el interés general, por la justicia, por la enseñanza del civismo, de los derechos humanos, la perspectiva de género, la fraternidad, el respeto a la diversidad, la equidad entre hombres y mujeres, el amor a nuestro pueblo diverso y a nuestras culturas indígenas. Lo han dicho reiteradamente, ojalá que más que retórica y grandilocuencia, se descifre la pretensión, cumplan con la inclusión de ideas y podamos dar un paso certero por el bien de las futuras generaciones, pues se presume que de esto es de lo que mejor sabe. Es su oportunidad de pasar a la historia de buena manera y por momentos, hay más dudas que certezas.

Según su explicación, por primera vez se realizará un proceso de formación dinámico y continuo a lo largo del siguiente ciclo escolar para los maestros y las maestras, el cual se caracteriza por el reconocimiento de su experiencia como profesionales de la educación y una apuesta al diálogo como mecanismo de encuentro entre la comunidad escolar para el conocimiento y apropiación con el nuevo marco curricular y el plan y programas de estudio. Se realizará en las escuelas, en las sesiones de consejo técnico escolar, a lo largo del ciclo escolar, así como en semanas intensivas a mitad y a final del ciclo.

Adicionalmente, se llevarán a cabo acciones articuladas entre sí y con herramientas diversificadas, promoviendo el análisis y la reflexión entre las maestras y los maestros sobre la transformación de las prácticas educativas que impulsa la Nueva Escuela Mexicana.

Puesto de ese modo, llevado con verdadero ánimo de pluralidad e inclusión, promete ser un proceso enriquecedor, ojalá no se frustre por obstinaciones desenfocadas.