Mire Usted, qué difícil es para la clase media sobrevivir en medio de un sistema político que siempre se ha aprovechado de la riqueza de un país, y de sus pobres. De acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, que se encarga de medir la pobreza en México, pobres son aquellos que tienen un ingreso mensual menor a 2 mil 542 pesos en áreas urbanas, y a mil 600 en rurales. Si usted sobre vive en este rango, debería estar recibiendo los apoyos sociales del gobierno, pero, si usted gana más que esto, bienvenido a la clase media, baja o alta, ese criterio inventado para decir que estamos bien.
|¿Pero a qué viene esto? –se preguntara- bueno, los pobres del sistema, es decir, los pobres para el CONEVAL y los pobres para el gobierno, o ese llamado “voto duro”, que obtienen despensas, becas y beneficios, no pagan impuestos, tampoco lo pagan los ricos, esos políticos, empresarios, caciques, criminales de cuello blanco, que gozan de las becas públicas para que sus hijos estudien en el extranjero, no, a ellos se les condonan los tributos hacendarios pero, y entonces ¿quiénes si pagan al fisco? Exacto, usted y ello, la clase media, la que viaja en camión, la que vive al día en sus ventas o esperando la quincena, nosotros, los que aunque le dé risa al gobierno, nos afecta la inflación del 7 por ciento, porque nos aumentan la gasolina, tortillas, la carne, el huevo, los aguacates, el pescado, gas, la luz, el predial, en fin, los que con un sueldito, pagamos los caprichos de un nuevo aeropuerto, un tren maya, la estatua de Andrés, las rifas de un avión o incluso, un proceso de revocación de mandato de más de 9 mil millones de pesos.
Hoy podría decirle a usted, quiénes realmente son los pobres de México, pero usted ya lo sabe, lo sabe cuándo debe formarse para sacar una cita con el médico y le dicen que no hay medicinas, aquellos que, tristemente, nos sortearnos la vida en las calles ante la delincuencia que, dicen los analistas de Morena bajó, aunque, el 80 por ciento de los delitos no se denuncien, y del otro 20 por ciento, el 19, quede impune en juzgados y ministerios públicos… Mi Twitter @raulmandujano
|¿Pero a qué viene esto? –se preguntara- bueno, los pobres del sistema, es decir, los pobres para el CONEVAL y los pobres para el gobierno, o ese llamado “voto duro”, que obtienen despensas, becas y beneficios, no pagan impuestos, tampoco lo pagan los ricos, esos políticos, empresarios, caciques, criminales de cuello blanco, que gozan de las becas públicas para que sus hijos estudien en el extranjero, no, a ellos se les condonan los tributos hacendarios pero, y entonces ¿quiénes si pagan al fisco? Exacto, usted y ello, la clase media, la que viaja en camión, la que vive al día en sus ventas o esperando la quincena, nosotros, los que aunque le dé risa al gobierno, nos afecta la inflación del 7 por ciento, porque nos aumentan la gasolina, tortillas, la carne, el huevo, los aguacates, el pescado, gas, la luz, el predial, en fin, los que con un sueldito, pagamos los caprichos de un nuevo aeropuerto, un tren maya, la estatua de Andrés, las rifas de un avión o incluso, un proceso de revocación de mandato de más de 9 mil millones de pesos.
Hoy podría decirle a usted, quiénes realmente son los pobres de México, pero usted ya lo sabe, lo sabe cuándo debe formarse para sacar una cita con el médico y le dicen que no hay medicinas, aquellos que, tristemente, nos sortearnos la vida en las calles ante la delincuencia que, dicen los analistas de Morena bajó, aunque, el 80 por ciento de los delitos no se denuncien, y del otro 20 por ciento, el 19, quede impune en juzgados y ministerios públicos… Mi Twitter @raulmandujano