Es sano hablar de salud de Ginarely Valencia
Llegan las vacaciones y entre los destinos favoritos de las familias están las playas, los balnearios, o simplemente, algún hospedaje con alberca para darse un chapuzón.
Estos planes muchas veces implican pasar más tiempo bajo el sol, así que hay que tomar precauciones y cuidarnos la piel, que es el órgano más grande y uno de los más importantes de nuestro cuerpo, ya que es una barrera protectora esencial contra infecciones, regula la temperatura corporal y permite el sentido del tacto.
De acuerdo con la Secretaría de Salud federal, la exposición solar aumenta drásticamente durante las vacaciones y ésta es más peligrosa entre las 10:00 y las 16:00 horas, ya que los rayos UV (ultravioleta) alcanzan su máxima intensidad, incrementando el riesgo de quemaduras e insolación si no se usa protección.
La exposición prolongada al sol puede provocar daños a la salud como quemaduras solares, dermatitis solar hipocromiante, manchas marrones, y lo más grave, cáncer de piel.
Esta enfermedad es un problema de salud pública en México y en los últimos años ha mostrado un incremento significativo. De acuerdo con el Instituto Nacional de Cancerología (INCan), cada año se diagnostican entre 11 mil y 16 mil nuevos casos.
Por ello, hay que estar muy atentos y atentas, y conocer nuestro cuerpo:
• Si identifican una mancha oscura que cambia de forma, tamaño o color de un mes para otro, hay que acudir a valoración.
• Si aparece un lunar asimétrico, que cambia de color, sin borde definido, cuyo tamaño es mayor de seis milímetros, acudan a su médico.
• Si presentan un bulto en la piel que crece, sangra y duele, deben acudir con el dermatólogo para que les revise a la brevedad.
El cáncer de piel se manifiesta de formas muy distintas dependiendo de las células que se vean afectadas. En México, la mayoría de los casos se dividen en dos grandes grupos: los carcinomas (más comunes y tratables) y el melanoma (menos común pero más agresivo, responsable del 80 por ciento de las muertes por cáncer de piel del que se reportan dos mil casos anuales).
Las y los especialistas señalan que el incremento en las cifras responde a una combinación de factores como el cambio climático, el incremento de la radiación UV, la falta de cultura de fotoprotección y que el 40% de la población enfrenta dificultades para acceder a una consulta dermatológica especializada, lo que deriva en diagnósticos tardíos, por considerar "manchas" o "lunares" como inofensivos.
El cáncer de piel pueden prevenirse, siguiendo las siguientes recomendaciones:
• Consumir vitaminas A, C, D y E, (que tienen efectos antioxidantes y fotoprotectores)
• Exponerse al sol de manera moderada entre las 10:00 y 16:00 horas
• Si se tienen que realizar actividades al aire libre, buscar sombra durante 10 y 15 minutos por cada hora de exposición
• Usar protector solar con FPS de 30 o más y aplicarlos de forma regular (recordar que es una medida que indica la capacidad para proteger la piel de los efectos dañinos de la radiación ultravioleta)
• Usar ropa ligera de colores claros y de preferencia manga larga
• Utilizar sombrero de ala ancha y/ sombrilla
• Usar lentes oscuros, que tengan filtro para protección ultravioleta
• Consultar el Índice UV en las aplicaciones de clima de tu teléfono para planear tu día. Cuando se informe que la radiación será muy alta a extrema, evita estar fuera.
El cáncer de piel es, en gran medida, prevenible y altamente curable si se detecta en sus etapas iniciales. La próxima vez que vea una mancha nueva o un cambio sutil en su piel acuda a recibir atención médica.
La mejor medicina es la prevención, así que estemos atentos del órgano más grande de nuestro cuerpo y cuidémoslo.