LO CRÍTICO DEL ACUERDO DE SUMISTRO DE MINERALES CRÍTICOS DESDE MÉXICO A ESTADOS UNIDOS

Cynthia Valeriano

LO CRÍTICO DEL ACUERDO DE SUMISTRO DE MINERALES CRÍTICOS DESDE MÉXICO A ESTADOS UNIDOS

Perspectivas de Cynthia Valeriano



Entre tantos asuntos mediáticos que capturan nuestra atención, paso casi desapercibido el “Plan de acción Estados Unidos-México sobre minerales críticos”.

Un acuerdo que establece un período de inicio de 60 días que concluiría a finales de marzo, principios de abril, para que ambos países desarrollen políticas y mecanismos comerciales de forma coordinada, entre los que se destaca la formación de precios mínimos ajustados a la frontera para importar minerales críticos (a definirse cuales, aunque en principio se habla de cobre, niquel, litio, cobalto y grafito) lo que podría abrir la puerta a la definición de un marco de comercio regulado incluso frente a otros países no pertenecientes al acuerdo y así evitar malas prácticas como el dumping debido a subsidios a la producción.

México es un jugador importante en el mercado de estos recursos, a finales del 2025, nuestro país se posiciono dentro de los primeros 10 lugares con mayor producción de componentes indispensables para la industria como la Plata (primer lugar mundial), Fluorita (segundo lugar mundial), indispensable para la aleación del acero y aluminio por ejemplo, Zinc y Molibdeno (quinto lugar), Cobre, Barita y Plomo (decimo lugar), por mencionar algunos ejemplos, por lo que su vinculación y acercamiento con la industria norteamericana y su economía, es fundamental en la carrera tecnológica global frente a China.

La decisión se toma, justo después de observar como China a finales del 2025, en aras de mejorar su posición de negociación frente a Estados Unidos, una vez colocados los aranceles de entre 25 hasta más del 100% en productos concretos como los vehículos eléctricos, paneles solares o baterías, decidió de forma unilateral establecer criterios para reducir la comercialización de minerales críticos y tierras raras, indispensables para la producción de componentes electrónicos, pantallas, vehículos eléctricos, turbinas eólicas, motores, teléfonos móviles, láseres o la iluminación LED, por citar algunos ejemplos.

¿Y que tanto impacta esta decisión del gobierno chino en la industria?, para que se de una idea, el país asiático controla el 70% de la extracción mundial de minerales críticos y produce el 90% de las tierras raras. Debido a este movimiento estratégico que se ha construido desde hace más de 20 años de forma discreta y silenciosa, se elevaron los precios de los componentes entre un 20 y un 76% durante el 2025, lo anterior, a partir del endurecimiento de los controles sobre cualquier empresa china que exporte productos que contengan estos componentes, de suerte tal que deberá contar con una autorización del gobierno para poder llevarla a cabo. En pocas palabras, el gobierno chino decidió estratégicamente y sin necesidad de trasladar el conflicto a otras arenas, afectar los intereses norteamericanos para abrir el espacio a la negociación.

¿De que podría servir un discurso dirigido a fortalecer la industria nacional estadounidense si las empresas no cuentan con suficiente producción de estos minerales para llevarlos a cabo?, ¿Cómo podría el gobierno sostener le crecimiento del 2% en el sector secundario o mejorar este resultado si no cuenta con la seguridad del suministro?. A Trump le podemos criticar muchas cosas, pero entiende el comportamiento de los mercados y sabe que en los próximos años, ante el desafío impuesto no solo para transitar a un sistema de generación de energía renovable y con ello reducir la extracción petrolera para racionarla durante los siguientes años, sino para mantener la hegemonía industrial y tecnológica frente a una China que ha superado exitosamente los obstáculos y avanza con paso firme hacia el liderazgo económico, comercial y por ende geopolítico, necesita buscar esas alianzas estratégicas que le garanticen la explotación de los recursos, por lo que no será de extrañarse que busque la forma de ampliar sus redes más allá del Suchiate. Tiene la mirada puesta en América Latina.

Por lo pronto en México el acuerdo consiste no solo en compartir información estratégica entre el Servicio Geológico Nacional y el US Geological Survey sobre la identificación de los recursos, sino en definir estándares regulatorios para su explotación y procesamiento, mecanismos de cooperación técnica (necesaria para explotar por ejemplo el Litio en nuestro país debido a la ausencia de expertos en el tema), impulso a la investigación y desarrollo de tecnología, creación de mecanismos de almacenamiento e intercambio así como, promoción y evaluación de inversiones en nuestro territorio.

Con este acuerdo, por supuesto que existen preocupaciones, por ejemplo, el riesgo del otorgamiento de un sinfín de permisos de explotación de estos minerales y su efecto en el medio ambiente, el riesgo de convertirnos en el proveedor de insumos estratégicos sin que se desarrollen nuevas industrias que en la economía local puedan utilizarlos y con ello generar mejores empleos y diversificar nuestras manufacturas, de igual forma existe el riesgo de perder soberanía en el control de estos recursos que ya son considerados tan o más importantes que el mismo petróleo y por ende, no exista un seguimiento y control adecuado de los niveles de extracción, pensando en un escenario crítico hacia el futuro.

Si analizamos el acuerdo desde una óptica favorable, sin duda nos acerca a un buen acuerdo durante el proceso de revisión del TMEC, al final seguimos cediendo a las pretensiones del negociador más fuerte, y puede ser esta una oportunidad de oro para elevar la producción científica y tecnológica en el país lo que nos redimensionaría en el comercio global. De ser el caso, podría ser esta una vía muy rápida para que fluyan por fin las anheladas inversiones que empujen el crecimiento económico hacia la segunda mitad del sexenio de Claudia Sheinbaum, ahora ya solo falta lo más difícil, reducir la inseguridad y el control del territorio de la delincuencia organizada y el narcopolio que amplia su participación en todos los sectores y que recientemente sabemos que también se interesan por la minería.