Dentro de los vehículos que más llamaron la atención estuvo el Volkswagen 2004 última edición, que tenía un precio de salida de 30 mil pesos y fue comprado en 325 mil pesos por el empresario de la Ciudad de México, José Carlos González.
En su oportunidad, Roberto López, quien se presentó como un comerciante y vendedor de autos, de Michoacán, pagó un millón 775 mil pesos por el Lamborghini Murciélago 2007.
La subasta se realizó entre la emoción de los compradores y la curiosidad de los visitantes al nuevo recinto cultural, quienes por primera ocasión presenciaron una subasta con estas características.