Una nueva grabación y capturas de conversaciones privadas volvieron a colocar a la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, en el centro de la controversia, luego de que se difundiera la presunta contratación de un exagente del Buró Federal de Investigaciones (FBI) como asesor en Estados Unidos.
El material, dado a conocer el 27 de julio por el periodista y columnista Héctor de Mauleón y retomado por diversos medios, menciona por primera vez a Juan Sandoval, quien habría sido identificado en los mensajes como un antiguo integrante del FBI y consultor establecido en San Diego, California.
De acuerdo con las conversaciones difundidas, al ser cuestionada sobre la identidad del asesor que habría contratado, la mandataria estatal respondió que se trataba de un exagente del FBI que se encontraba en la zona de San Diego.
La aparición del nombre ocurre en medio de una serie de audios y mensajes publicados desde junio, relacionados con las gestiones que presuntamente realizó Ávila Olmeda tras la cancelación de su visa estadounidense y ante la posibilidad de que existieran indagatorias en su contra en ese país.
Según la información presentada por De Mauleón, los servicios profesionales del consultor podrían tener un costo aproximado de $300,000; sin embargo, hasta el momento no se han dado a conocer contratos, comprobantes de pago ni detalles oficiales sobre el alcance de la asesoría que presuntamente brindó.
Las nuevas conversaciones también sugieren que la gobernadora habría buscado apoyo especializado antes de establecer comunicación con personas que posteriormente fueron señaladas como supuestos intermediarios de autoridades estadounidenses.
En otro fragmento, Ávila Olmeda habría manifestado inconformidad porque el asunto fuera abordado sin la participación de su equipo jurídico, al señalar que cualquier gestión relacionada debía realizarse a través de sus abogados.
La reciente publicación forma parte de una serie de filtraciones atribuidas al columnista. El primer audio fue difundido el 22 de junio y estuvo relacionado con una posible reunión en el Consulado de Estados Unidos en Tijuana. Posteriormente, se divulgaron otras grabaciones sobre presuntos contactos con asesores y una reunión programada en Panamá con personas que se habrían presentado como representantes de dependencias estadounidenses.
Por su parte, Marina del Pilar Ávila ha sostenido que fue víctima de una presunta operación política impulsada por el exgobernador Jaime Bonilla Valdez, a quien ha señalado de organizar encuentros con personas que habrían simulado representar a autoridades de Estados Unidos.
La gobernadora también ha señalado que analiza emprender acciones legales por la difusión de las grabaciones y mensajes privados. No obstante, las nuevas revelaciones han generado cuestionamientos sobre la cronología de los contactos, la identidad de los participantes y los motivos por los que habría recurrido a asesoría especializada en territorio estadounidense.
Además, información publicada por el semanario Zeta indicó que un investigador estadounidense habría sostenido tres reuniones presenciales con la mandataria, aunque hasta ahora no se han confirmado oficialmente los objetivos, el contenido ni los resultados de dichos encuentros.