Con 30 años de servicio en la atención de emergencias, Ricardo Márquez Castaneida se ha convertido en un ejemplo de compromiso dentro del Servicio de Urgencias del Estado de México (SUEM), institución encargada de brindar apoyo en situaciones de rescate y atención prehospitalaria en distintos puntos de la entidad.
En el marco del Día del Padre, la historia del paramédico cobra relevancia al reflejar el desafío de equilibrar una profesión dedicada a salvar vidas con las responsabilidades familiares. A lo largo de su trayectoria, ha participado en innumerables intervenciones de emergencia, experiencias que, asegura, han marcado profundamente su vida personal y profesional.
Ricardo forma parte del equipo de especialistas del SUEM, corporación integrada por cientos de elementos capacitados para responder a emergencias urbanas, acuáticas, de rescate vertical y operaciones con unidades caninas, entre otras tareas de protección y auxilio.
El paramédico señaló que uno de los mayores retos ha sido cumplir simultáneamente con su labor de servidor público, padre y abuelo, manteniendo presencia tanto en el ámbito familiar como en el profesional. Destacó que el apoyo y comprensión de sus seres queridos han sido fundamentales para desempeñar una actividad que exige disponibilidad constante.
Además de las vidas que ha contribuido a salvar, considera que uno de sus mayores logros ha sido transmitir valores y enseñanzas a sus hijos y nietos, quienes reconocen el esfuerzo que implica su trabajo al servicio de la sociedad.
Con motivo de esta conmemoración, autoridades estatales reconocieron la labor de los padres de familia que trabajan en el sector salud y en los servicios de emergencia, destacando su entrega cotidiana para proteger el bienestar de la población sin descuidar su papel dentro del hogar.
La historia de Ricardo Márquez refleja el compromiso de quienes dedican su vida a la atención de emergencias y demuestra que la vocación de servicio puede coexistir con el esfuerzo de construir y mantener una familia sólida.