Los Estados miembros de la Organización Mundial de la Salud iniciaron este lunes en Ginebra su reunión anual en un contexto marcado por la preocupación internacional ante brotes de hantavirus y ébola, así como por la incertidumbre derivada de los anunciados retiros de Estados Unidos y Argentina de la organización.
Aunque el brote de hantavirus registrado en un crucero no figura formalmente en la agenda, autoridades y expertos prevén que sea uno de los temas centrales del debate, junto con el nuevo brote de ébola en la República Democrática del Congo.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que estos eventos reflejan un escenario global marcado por múltiples crisis simultáneas, desde conflictos y crisis económicas hasta los efectos del cambio climático y la reducción de la cooperación internacional en salud.
Durante la apertura de la asamblea, el secretario general de la ONU, António Guterres, alertó que los recortes en la ayuda internacional han debilitado los sistemas sanitarios en distintos países, provocando el cierre de clínicas y la pérdida de personal médico.
El encuentro también se desarrolla en medio del debate sobre el futuro de la gobernanza sanitaria global, luego de que algunos países ricos y en desarrollo no lograran avances en el tratado internacional sobre pandemias, lo que ha prolongado las negociaciones.
Otro punto de tensión es la posible salida de Estados Unidos y Argentina de la OMS, situación que aún no ha sido formalmente resuelta por la organización, mientras diplomáticos intentan mantener una postura de incertidumbre respecto a su estatus.
En paralelo, la asamblea discute resoluciones relacionadas con conflictos internacionales y revisa el proceso de elección del próximo director general, en un contexto donde se plantea una posible reforma estructural del sistema global de salud.
Finalmente, especialistas señalan que la crisis del hantavirus evidencia la necesidad de fortalecer la cooperación internacional y contar con una OMS con mayor capacidad de respuesta, financiamiento estable y coordinación global ante futuras emergencias sanitarias.