En el marco del Día Internacional de la Silla de Ruedas, la estudiante María Ávila Santamaría, quien cursa el sexto semestre de la Licenciatura en Terapia Ocupacional en la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), compartió su experiencia como usuaria de silla de ruedas y reflexionó sobre los retos y avances en materia de inclusión.
María nació con mielomeningocele, una condición congénita que afecta el desarrollo de la columna vertebral y que la llevó, desde temprana edad, a utilizar silla de ruedas. Actualmente desarrolla su vida académica con autonomía, asistiendo a clases, cumpliendo actividades y participando en la dinámica universitaria.
Si bien reconoció que en la Universidad existen adecuaciones que facilitan su movilidad, también señaló que persisten retos como rampas con inclinación pronunciada o elevadores fuera de servicio, situaciones que en ocasiones limitan el acceso pleno a los espacios académicos.
No obstante, subrayó que las principales barreras no siempre son físicas, sino actitudinales. “Me gustaría que nos vieran como personas normales. No somos diferentes, somos iguales”, expresó, al destacar la importancia de fomentar una cultura basada en la empatía y el respeto.
Su experiencia personal influyó en su decisión de estudiar Terapia Ocupacional, disciplina que recibió durante su infancia y que fortaleció su desarrollo. Hoy, su objetivo es contribuir a mejorar la calidad de vida de personas que enfrentan desafíos similares.
Para María, la silla de ruedas no representa una limitación, sino una herramienta que le brinda independencia y libertad para desarrollarse plenamente en los ámbitos educativo y social.
En el contexto de esta conmemoración internacional, la UAEMéx impulsa la reflexión sobre la necesidad de consolidar entornos verdaderamente accesibles y garantizar igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad, tanto en la educación como en otros espacios de la vida pública.
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