- La realidad es cruda y no miente. El pueblo mexicano ha tenido que soportar una pandemia y es urgente que la presente administración lleve a cabo un replanteamiento de su política social...
Los números no dejan de ser fríos y de acuerdo a los datos que ofrece el informe de medición de la pobreza 2020 del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), durante la pandemia, la pobreza se incrementó en todos los niveles de medición. Es cruel, pero real, el retrato de la condición económica de los mexicanos.
Como consecuencia de la crisis económica y laboral por el cierre de actividades ante la pandemia, se dio un crecimiento de 3.8 millones de pobres.
Son casi cuatro millones de mexicanos más que comenzaron a tener dificultades para comprar los bienes y servicios de la canasta básica. Desafortunadamente los pobres son mayoría en el país. La mayoría de los estados de la República Mexicana observaron aumentos en la población en pobreza, pero las tres entidades con mayores incrementos fueron: Quintana Roo (de 30.2% a 47.5%), Baja California Sur (de 18.6% a 27.6%) y Tlaxcala (de 51.0% a 59.3%), con 17.3, 9.0 y 8.3 puntos porcentuales más, respectivamente.
Sólo 2 de cada 10 mexicanos están libres de caer en pobreza. Este reporte creado por el INEGI y CONEVAL pone a relieve a estados como Chiapas, Oaxaca, Guerrero y Veracruz, estados donde se refleja el mayor porcentaje de pobreza en nuestro país, siendo los indígenas la parte más afectada.
Desafortunadamente vemos que estos estados, donde se concentra la gravedad del problema, se encuentran secuestrados por intereses electoreros que sólo agudizan su cruda realidad. Esta situación refleja una constante violación a los derechos humanos de la niñez en México y los intereses políticos que enfrenta el país solo afianza la probabilidad de que esta condición se siga agravando en la siguiente generación.
Por ejemplo, México no ha podido resolver la creciente explotación laboral que sufre la niñez mexicana. Los menores gozan de derechos reconocidos por legislación nacional e internacional y estos no son respetados por el sector patronal que los contrata. Se requiere mayor vigilancia por parte de las autoridades laborales para controlar este tema.
La realidad es cruda y no miente. El pueblo mexicano ha tenido que soportar una pandemia y es urgente que la presente administración lleve a cabo un replanteamiento de su política social para atender el cumplimiento de los derechos humanos de los niños marginados que componen la pobreza en el país. Es necesario rediseñar las políticas públicas que garanticen el acceso a los servicios básicos de educación, salud y seguridad social, así como políticas económicas que aumenten el ingreso de los mexicanos.
No se puede ser indiferente ante esta dolorosa circunstancia, debemos conmovernos, indignarnos y comprometernos a la reflexión de esta triste realidad.
Dr. Arturo Argente Villarreal
Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno.
Campus Toluca.