En una apretada lista de deseos que permitirían pensar que arrancamos bien el año, ojalá que nuestras autoridades particularmente la FGR, atiendan la denuncia de las víctimas del trágico descarrilamiento del Tren Inter Oceánico del 28 de diciembre, y empiecen mostrando determinación para investigar, todo el proyecto, considerando los antecedentes de información del mismo caso para fincar responsabilidades y hacer justicia con celeridad, evidenciando que la impunidad no campeará.
Deseable también que todo lo que se ha dicho sobre los afanes recaudatorios del gobierno se modere al igual que la presunta discrecionalidad permitida a la autoridad para supervisar a los contribuyentes, con la posibilidad de paralizar operaciones por sospecha y afectar incluso la operatividad económica y empresarial, deseable que se disipara con especificaciones complementarias para no afectar la certidumbre necesaria para generar desarrollo.
Ojalá que terminaran de una vez también con los ímpetus de algunos políticos para criminalizar y perseguir a quienes les analizan con oficio periodístico y señalan sus fallas e incoherencias, que no haya otro caso como el de Rafael León, quien fue detenido en Veracruz, bajo la acusación de terrorismo, ni tampoco Jorge Luis González y Tribuna Campeche, Acapulco Trends, Héctor de Mauleón y nunca nada como lo que pasó Karla Estrella, frente a “Dato protegido” por un tweet.
Sería muy bueno también que nos regalaran una Reforma Electoral sin prisas, sin afanes personales ni demagógicos, sensatamente diseñada, en la cual verdaderamente se retome la experiencia acumulada en México y en otros países, se frene la injerencia del crimen organizado se fortalezca la participación, el buen uso de los recursos públicos, de las redes sociales y se avance, sin acordeones, en el uso eficiente de la urna y voto electrónico.
Ojalá que se concrete de una vez la mejora en el sistema de salud y se optimice el abasto de medicamentos, para el que recursos no han faltado. Solo para empezar, ojalá.
Oscar Glenn