DIASEIS

Oscar Glenn

DIASEIS

Lo que se ve no se juzga(¿?)

Refrán popular

NOS DEBEN UNOS FISCALES

Si buscamos antecedentes para entender la importancia de una intención clara en México para transformar una procuraduría en fiscalía, debemos remitirnos al inicio del sexenio del Presidente Enrique Peña, emanada por cierto desde la oposición que representaron el PAN y el PRD, la cual se plasmó en el hoy repudiado Pacto por México que nació severamente cuestionado en el 2012. El cambio prometido debió ser de fondo no sólo un rebautizo, pero seguimos esperando que la PGR pase a la historia.

Como antecedente tenemos también que después de todas las fallas y deformaciones que han caracterizado a la procuración de justicia en México, hay una noción generalizada que quizá la mayor deficiencia es que no hay justicia para el que no tiene para pagar un “buen abogado”, que no sólo tenga conocimiento de la ley, sino además sepa de las mañas y de los vericuetos legales e incluso del lenguaje de la camaradería con que hay que dirigirse a los agentes del ministerio público para empezar a entenderse; entre otros detalles.

Arma el cuadro también, la idea que frente a la justicia -aunque es ciega- siempre había en esa procuración, cierta proclividad para apoyar preferentemente a los amigos, compadres, parientes o recomendados, según conviniera por afecto o por negocio, dejando expuestos a los desconocidos a la injusticia galopante y sin posibilidad de protestar por nada.

¿Denunciar cuando eres víctima de un delito? Ese es quizá uno de los trámites que los mexicanos solemos calificar entre los más inútiles y engorrosos, con todo y las facilidades tecnológicas que hoy se dispongan, pues impera la idea que nuestra denuncia se ira a la montaña de asuntos sin resolver a menos que tengamos dinero para “incentivar” a los investigadores o que esa denuncia sirva como elemento de protección jurídica ante las eventuales repercusiones de que te roben un auto o tus documentos personales y se haga mal uso de éstos, por ejemplo.

Sumado a lo anterior, desde los tiempos la naciente república se anido a la idea que las procuradurías han servido a los titulares del poder ejecutivo como arma de control, persecución e intimidación política, y así, con esa dependencia del gobernante en turno han sido insuficientes los esfuerzos para prestigiarla a partir de sus resultados, pues pese a las cuantiosas inversiones, han carecido de independencia, transparencia y eficacia suficiente para contener y sancionar a los verdaderos delincuentes.

En boga está hoy hablar de fiscalías como el mejor modelo institucional para investigar, corregir y sancionar ´los mayores males de la sociedad, las tenemos especializadas en todo tipo de faltas pero en niveles secundarios: contra la delincuencia organizada; contra el feminicidio; para delitos cometidos por servidores públicos, etcétera, pero en el nivel superior no se ha dado esa transformación y se entiende que ese es el dique que impide que toda esa ola de transformación por la eficacia justiciera arrase. Que poético salió ¿verdad?

Del dicho al hecho, los legisladores actuales nos deben la Fiscalía General de la Nación, que sustituya a la PGR y se adecue respondiendo a lo que necesita la sociedad para confiar. Nos deben la Fiscalía Nacional Anticorrupción que debería ser capaz de purificar el aparato burocrático de este país, pero que sigue a la espera de la generosa voluntad de senadores y diputados para trabajar tiempo extra y aprobar las leyes que forman el Sistema Nacional Anticorrupción. ¡Es mucho pedir!

Por eso es tan importante la propuesta que en esta semana hizo el Gobernador Mexiquense Eruviel Ávila a la Legislatura para transformar la Procuraduría de Justicia en la Fiscalía General del Estado de México, y que se suma a la que antes presentaron los legisladores mexiquenses del PRD el 15 de abril de este año, en las cuales se aprecia de entrada que coinciden en la premisa que su mayor virtud estará en la autonomía que tenga para trabajar sin responder a presiones de ninguno de los poderes públicos del Estado y sancionar a cualquiera que cometa un delito sin importar que tenga un cargo público.

Así podríamos abrigar más esperanzas que al tener esta Fiscalía su propio presupuesto, libertad para designar integrantes, diseñar su nuevo funcionamiento y contar con personal que actúe con profesionalismo y transparencia, la impunidad disminuya y la justicia crezca.

Muy intensa y abierta debe ser la discusión de estas propuestas de reforma a la Constitución Política del Estado de México, cuyo factor crítico de éxito puede ser la definición de los requisitos y el procedimiento para ser Fiscal General y las condiciones bajo las cuales puede ser destituido. Si el interés es real, en breve deberíamos ver el inicio de este trabajo y con la colaboración de grupos de especialistas de diverso origen para que no haya suspicacias que demeriten o cuestionen a la nueva fiscalía.

¿Con una institución de este tipo podemos abrigar esperanza que en un cierto tiempo no tendríamos más #LordRollsRoyce circulando por ahí, que los policías ministeriales torturadores serían una especie en peligro de extinción, o que no habrá expresidentes municipales acaudalados e impunes con municipios al borde de la quiebra? Quizá es mucho pedir, pero un avance sin duda puede haber. El tiempo corre.

SUCESOS, ACCIONES Y REACCIONES

ALERTA Y CONSTERNACIÓN: Con el caso del abusador sexual del Colegio Matatena Montesori en la Ciudad de México, hubo gran indignación social; sin embargo al revelarse la semana pasada el caso de un profesor de danza que presuntamente abuso de 13 niños en un conocido jardín de niños del municipio Chalco, no sienten que a su caso se esté dando la debida atención y temen que el criminal salga impune, pese a que –aseguran- hay pruebas periciales del daño causado a los menores. No desviemos la mirada.

PATINÓN PASIONAL: Cuando ya las redes sociales juzgaban a lo que parecía ser la versión mexiquense de “los porkys” viralizando un video y acusando a policías de Ecatepec de abusar sexualmente de una menor en las instalaciones de la corporación; la supuesta víctima salió a poner a todos en su lugar, asumiendo su intrépida fogosidad y revelando que el policía es su novio y con esta exposición resultaban afectados injustamente. Hay lugares más propicios para su pasión. La lección otra vez, las redes no siempre aciertan, no siempre se equivocan, pero la cautela es recomendable.

URGENCIA: ¿Qué avance hay en la aplicación de los protocolos para tener escuelas libres de violencia?

​Recibo sus comentarios en oglenn@gmail.com y @oscarglenn