Hablemos de Salud con Ginarely Valencia
¿Qué tanta importancia le dan al sueño, tienen un horario estricto, cómo es su descanso?
¿Cuántas horas duermen?
De acuerdo con la Clínica de Trastornos del Sueño de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), alrededor del 45% de la población adulta en nuestro país presenta mala calidad del sueño.
No le damos la importancia suficiente al descanso. En la jerarquía de nuestras actividades lo dejamos al final por nuestro estilo de vida y las actividades laborales y personales. Pensamos que si dormimos mal una noche la podemos reponer al día siguiente o el fin de semana, pero no es así.
Dormir las horas adecuadas es igual de importante que llevar una alimentación saludable o realizar actividad física.
Hablamos de este tema porque este 13 de marzo es el Día Mundial del Sueño (se conmemora anualmente el viernes anterior al equinoccio de primavera) para concientizar sobre la importancia de un descanso saludable, prevenir trastornos del sueño y destacar sus beneficios en la salud física, mental y social.
De acuerdo con la Secretaría de Salud federal, no dormir lo necesario puede ser un factor de riesgo para desarrollar enfermedades crónicas como obesidad, hipertensión, diabetes y depresión.
Además, aumenta la probabilidad de ocasionar un accidente (automovilístico, incluso, industrial), incrementa la ansiedad, afecta la capacidad de razonamiento, es más probable cometer errores en la actividad laboral y baja la productividad. Pero dormir menos de seis horas de manera frecuente aumenta el riesgo de padecer Alzheimer.
En mayo de 2025, la revista oficial de la Asociación Americana de Inmunología publicó un estudio en el que reveló que una sola desvelada puede alterar e inflamar las células inmunes y comportarse como en personas que tienen alguna enfermedad. Lo preocupante es que si hay alteraciones constantes en nuestros ciclos de sueño, estás células no responderán correctamente cuando se sientan amenazadas, lo que aumenta el riesgo de contraer ciertas enfermedades.
Dormir bien permite mantener en equilibrio los sistemas inmunológico, cardiovascular, metabólico y neurológico. Además, mejora la memoria, la concentración y el aprendizaje; refuerza las defensas, previene enfermedades y sube el ánimo.
Las recomendaciones son mantener una buena higiene del sueño, es decir, adoptar hábitos saludables para mejorar la calidad y duración del descanso. Estos son:
• Acostarse y despertarse a la misma hora todos los días.
• Realizar actividad física moderada para promover el sueño; sin embargo, debe evitarse el ejercicio, al menos tres horas antes de dormir.
• Evitar comidas excesivas antes de acostarse.
• Evitar la cafeína, el alcohol y el tabaco cerca de la hora de dormir
• Evitar el uso de dispositivos electrónicos (teléfonos, tabletas, televisores) al menos una hora antes de dormir, ya que su luz azul afecta la melatonina (la glándula que regula el ciclo sueño-vigilia)
• Evite las siestas largas (más de 30 minutos) durante el día, ya que pueden alterar el sueño nocturno.
• Evitar ver televisión, comer, trabajar o interactuar en el celular mientras se está en la cama, para que el cerebro solo asocie ese espacio con el descanso y sea más sencillo conciliar el sueño.
• Estar en un espacio cómodo, oscuro, tranquilo y que no esté demasiado cálido, ni muy frío.
¿Cuántas horas se recomienda dormir?
• Recién nacidos: 18 horas
• Niñas y niños: Entre 10 y 12 horas
• Adolescentes: Entre 8 y 9 horas
• Adultos: Entre 7 y 8 horas
El sueño de calidad es un pilar en nuestra salud. La forma en que nos sentimos mientras estamos despiertos depende, en gran medida, de lo que ocurre mientras dormimos, así que hay que empezar a darle la importancia que merece.