Arturo Béjar, exdirectivo de Meta, alertó sobre los posibles efectos negativos del diseño de plataformas digitales como Instagram en niñas, niños y adolescentes, al señalar que sus sistemas de recomendación pueden favorecer la exposición constante a contenidos relacionados con autolesiones, trastornos alimenticios y otros riesgos para la salud mental.
Durante la conferencia matutina “Las mañaneras del pueblo”, encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, Béjar explicó que las redes sociales cuentan con mecanismos diseñados para captar y mantener la atención de los usuarios durante largos periodos, especialmente entre las poblaciones jóvenes.
El especialista detalló que funciones como el scroll infinito, la reproducción automática de videos, las recomendaciones personalizadas mediante algoritmos, las notificaciones constantes, los indicadores de popularidad y la comparación social forman parte de un modelo que incentiva el uso prolongado de las plataformas.
De acuerdo con estudios presentados por Béjar, una de cada cinco adolescentes recibe semanalmente contenido que afecta la percepción que tienen sobre su cuerpo o imagen personal. Asimismo, señaló que uno de cada 11 adolescentes está expuesto con frecuencia a publicaciones relacionadas con autolesiones o suicidio.
El exingeniero de Meta indicó que los datos provienen de análisis realizados con aproximadamente 240 mil usuarios de la plataforma, y destacó que una proporción importante de los contactos con contenido sexual provendría de personas desconocidas.
Béjar afirmó que el funcionamiento actual de algunas plataformas puede generar patrones de consumo compulsivo, al ofrecer una cantidad ilimitada de contenido que mantiene a los usuarios conectados durante más tiempo.
“Esto produce un bombardeo de recomendaciones que lleva a los jóvenes a dejar de comer o a exponerse a contenido peligroso”, señaló durante su participación, al explicar que los algoritmos priorizan aquello que genera mayor interacción, incluso cuando puede tener consecuencias negativas.
El exdirectivo de Meta también cuestionó que las empresas tecnológicas responsabilicen únicamente a madres y padres de familia por el uso que hacen los menores de las plataformas, al considerar que los productos digitales también deben contar con medidas de seguridad desde su diseño.
Comparó esta situación con otros productos destinados a menores de edad, al señalar que las familias esperan que los artículos creados para niñas y niños sean seguros y no representen riesgos.
Durante su intervención, Béjar también habló sobre servicios dirigidos a menores como YouTube Kids, al señalar que algunas plataformas infantiles pueden estar diseñadas para crear hábitos de consumo prolongado desde edades tempranas.
Explicó que, según información revelada en procesos legales recientes, algunos productos digitales buscan generar una transición de los usuarios infantiles hacia plataformas generales, donde permanecen durante más tiempo consumiendo videos y contenidos.
El especialista recomendó que madres y padres conozcan el funcionamiento de estas herramientas y sean conscientes de que ciertos mecanismos digitales pueden influir en los hábitos, emociones y comportamiento de los menores.
Béjar destacó que distintos gobiernos han comenzado a implementar medidas para reducir los posibles impactos del uso excesivo de dispositivos digitales en menores.
Mencionó que varios estados de Estados Unidos han impulsado políticas de escuelas libres de teléfonos celulares para mejorar los ambientes educativos, mientras que otros países han planteado elevar la edad mínima para abrir cuentas en redes sociales.
Como ejemplo, señaló el caso de Australia, donde se han aplicado restricciones al acceso de menores a estas plataformas y se ha reportado una reducción en el uso infantil de estos servicios.
Finalmente, el exdirectivo de Meta hizo un llamado a las autoridades mexicanas para fortalecer las medidas de protección hacia niñas, niños y adolescentes, al considerar que las plataformas digitales deben priorizar el bienestar de sus usuarios y no únicamente el tiempo de permanencia o la interacción.
El tema forma parte del debate nacional abierto por el Gobierno federal sobre la regulación y uso responsable de redes sociales entre menores de edad.