El colectivo español Boa Mistura, reconocido por sus intervenciones de arte urbano en distintos países, abrió la posibilidad de desarrollar nuevos proyectos en Ecatepec, luego de concluir el mural realizado en las canchas de basquetbol del deportivo San Andrés, ubicado en la colonia Los Bordos, en la zona de La Cañada.
La obra forma parte de la rehabilitación del espacio deportivo impulsada por el gobierno municipal y destaca por integrar una composición visual que puede apreciarse de distintas maneras según el punto de observación.
De acuerdo con Pablo Purón Carrillo, integrante del colectivo con sede en Madrid, el mural fue diseñado sobre la superficie de las dos canchas y las gradas del deportivo, donde las figuras geométricas y los colores adquieren una perspectiva distinta al observarse desde el recorrido del Mexicable.
Desde esa vista es posible leer la palabra "LUZ", elemento central de la intervención artística que busca transmitir un mensaje de identidad y apropiación del espacio público.
El artista explicó que Boa Mistura trabaja con tipografía, color y composición para crear obras vinculadas con la historia y las características de cada comunidad, procurando que el resultado tenga un significado especial para quienes utilizan el lugar.
La intervención en Ecatepec fue realizada por cuatro integrantes del colectivo con el apoyo de colaboradores locales, como parte de las acciones de recuperación de espacios públicos inauguradas recientemente en el deportivo San Andrés.
Purón destacó la tradición muralista de México y aseguró que el país representa una referencia importante para el arte urbano, motivo por el cual el colectivo ha desarrollado proyectos en ciudades como Guadalajara, Ciudad de México, Monterrey, Querétaro y ahora en Ecatepec.
Además de sus trabajos en territorio mexicano, Boa Mistura ha llevado sus intervenciones a países de Europa, América, África y Asia, consolidándose como uno de los colectivos de arte urbano con mayor presencia internacional.
El integrante del grupo afirmó que el verdadero valor de estas obras surge cuando la comunidad las hace propias y comienza a utilizarlas de manera cotidiana para realizar actividades deportivas, recreativas y de convivencia.
Añadió que durante la realización del mural percibieron el interés y la participación de vecinos de la zona, quienes siguieron de cerca el proceso creativo y mostraron aceptación por el proyecto.
Finalmente, Pablo Purón expresó que una obra de arte público se considera verdaderamente concluida cuando forma parte de la vida diaria de las personas, al convertirse en un punto de encuentro y en un espacio apropiado por la comunidad.