Las consecuencias del conflicto son considerables en ambas economías, de acuerdo con el reporte del Banco Mundial denominado Europe and Central Asia Economic Update: War in the region, se proyecta una caída del 45.1% del Producto Interno Bruto de Ucrania y del 11.2 el de Rusia para fines del 2022, afectando también la expectativa de crecimiento económico de la región que habrá de contraerse entre más de un 4%.
Las pérdidas humanas y el éxodo de ucranianos ha adquirido una dimensión significativa, principalmente, en las economías europeas que deben resolver que hacer con más de 6 millones de ucranianos que han sido desplazados y buscan asilo humanitario en diversos países, principalmente en Polonia donde se ha establecido más del 50%, en cuanto a las personas que han perdido la vida a causa del conflicto, se habla de más de 30 mil civiles ucranianos y más de 15,000 soldados rusos.
En términos de infraestructura, de acuerdo con una publicación realizada por Los Ángeles Times, “La comisión de derechos humanos del Parlamento de Ucrania afirmó que el ejército ruso ha destruido cerca de 38.000 edificios residenciales, (…) casi 1.900 centros educativos, 300 puentes vehiculares; 500 fábricas y casi 500 hospitales dañados”, por lo que el costo de reconstrucción del territorio superará los 60 mil millones de dólares, de acuerdo con el análisis realizado por el Banco Mundial.
Sin embargo, para Rusia el escenario no es alentador ya que, a la contracción de su Producto Interno Bruto, debemos sumarle los efectos de la escasez ocasionada por la reducción de la producción que más de 5,000 empresas han realizado recientemente, ya sea por la afectación a las cadenas de proveeduría internacional o por la imposibilidad de exportar sus productos en mercados europeos o norteamericanos, lo que ha elevado significativamente la inflación hasta un 17.8% al cierre de abril, de acuerdo con el informe del Banco Central Ruso, fenómeno que ha contrarrestado con una estrategia sorprendente al elevar su tasa de interés de 9.5 al 20% al cierre de febrero, lo que provocó una rápida recuperación del valor del rublo, que paso de 160 rublos por euro (antes de la guerra se encontraba en 90) a finales de marzo y que actualmente se encuentre en una relación paritaria de 60 rublos por euro.
Lo anterior, gracias a la aplicación de fuertes medidas restrictivas para los usuarios de servicios financieros y las empresas exportadoras, que deben obligadamente convertir el 50% de los ingresos obtenidos en moneda extranjera a rublos a fin de mantener la demanda de la moneda local y evitar el colapso.
En el ámbito internacional, la forma en la que se ha prolongado la guerra ha tenido serias afectaciones en distintos mercados, contribuyendo a la generación de fenómenos globales como la inflación mundial, la crisis alimentaria que podría afectar de forma directa a las economías más frágiles, crisis de energía y por ende mayor inestabilidad en los precios del petróleo y el gas, una nueva denominación geopolítica y una elevada incertidumbre, sin embargo, como todo conflicto, deberá llegar a su fin en algún momento, ello implica plantear de forma muy seria distintos escenarios entre los que se encuentran:
1. Que se construya un acuerdo de paz entre Rusia y Ucrania, cuyas negociaciones no han sido significativas hasta el momento, entre otras cuestiones por no encontrar mediadores aceptados y reconocidos por las partes,
2. Que el conflicto escale a un nivel de agresión mayor, lo que implicaría el cumplimiento de la amenaza rusa y utilizar toda la fuerza militar que posee para seguir conquistando y ganando territorio ucraniano, incluida la fuerza nuclear, escenario no deseable para nadie ya que implicaría una devastación sin precedentes en la región,
3. Que el conflicto se estanque en la posición actual, en donde cada fuerza defienda sus territorios, lo que sería insostenible en el corto plazo, generando fuertes tensiones y elevando las probabilidades de escalamiento y agresividad y los efectos económicos y pérdidas humanas y materiales,
4. Que Rusia gane la guerra, con los efectos económicos, políticos y sociales en el territorio, la región y el mundo entero, y
5. Que Ucrania gane, gracias a su resistencia y el apoyo militar de Occidente, lo que implicaría una reconfiguración de las fuerzas mundiales, haría insostenible la posición de Vladímir Putin y las sanciones económicas para Rusia serían ejemplares afectando la dinámica de la región.
Si bien, el escenario ideal para dar fin al conflicto sería la negociación de ambas partes, desafortunadamente es el menos probable en la situación actual, en donde los jugadores, principalmente Rusia, se han mantenido firmes en la ofensiva y no parecen plantearse otra solución que la de ganarlo todo o perderlo todo, lo que nos obliga a preguntarnos ¿Cuánto tiempo durará este conflicto? ¿Cuánta destrucción se requiere para detener la ofensiva rusa? Ya que en la medida en la que se defina un ganador, podremos iniciar la reconstrucción de lo que nos quede en el mundo.
Cynthia Valeriano López
Profesora de Economía del Tec de Monterrey, Campus Toluca
cvaleriano@tec.mx