Durante el último mes del año, tomarán protesta 126 ayuntamientos mexiquenses que iniciarán su gestión el próximo 1 de enero, por lo que vale la pena reflexionar sobre el ciclo municipal.
Durante el último mes del año, tomarán protesta 126 ayuntamientos mexiquenses que iniciarán su gestión el próximo 1 de enero, por lo que vale la pena reflexionar sobre el ciclo municipal que recien concluye, y el que está por iniciar. La alternancia política se cumplió en la mayoría de los municipios, pues el partido ganador en 2018, perdió en 2021. Otra de las lecciones, es que la reelección consecutiva ha sido rechazada mayoritariamente no importando el color partidista. Por ejemplo, para Morena, de 39 alcaldes que buscaron reelegirse, solo 14 lo consiguieron (36%), en tanto que 25 (64%) no lo consiguieron, la mayoría en el valle de Toluca, y el valle de México poniente.
Durante el proceso electoral de 2021, se registro la presencia generalizada del voto de castigo al partido gobernante. Asi sucedió en el centro del país, en la ciudad de México, corazón del proyecto de la izquierda mexicana, en delegaciones que habian sido ganadas consecutivamente desde 1997. De igual forma, en el norte del país, se registró voto de castigo en contra de partidos tradicionales como PAN y PRI, y el surgimiento de partidos emergentes ganando gubernaturas como Movimiento Ciudadano en Nuevo León, y Partido Verde en San Luis Potosí.
El mensaje para las nuevas administraciones municipales es de altas expectativas para mejorar la seguridad pública, la economía y los servicios públicos en general. Una de las características para las próximas administraciones demanda un rápido posicionamiento durante el primer año de gestión, pues 2023 estará marcado por la sucesión en la gubernatura estatal, y 2024 por la sucesión presidencial. Las gestiones exitosas deberán desarrollar un modelo de comunicación política basado una narrativa original, cercanía con una base de apoyo social que les permita diferenciar su oferta política en un contexto de incertidumbre y saturación de información.
Para nadie es extraño advertir que la pandemia del coronavirus y la crisis económica ha vuelto más complejo el escenario político. La alza súbita de precios a nivle global esta causando estragos en contra del bienestar social. Es posible que seamos testigos de un doble efecto negativo; una estanflación que significa estancamiento económico acompañado de alza de precios en distintos rubros como energéticos, gas LP, y la canasta básica.
La gestión municipal empodera, pero tambien desgasta. Algunos se despiden sin haber cumplido con las expectativas ciudadanas, con niveles de desaprobación negativos, y el rechazo ciudadano. Gestiones marcadas por la pandemia, y debilidades estructurales, pero también por la irresponsabiliad en el manejo de las finanzas públicas, por el incumplimiento de pagos a sus trabajadores, empleados, a centenares de proveedores, y hasta por arrendamientos a la Cruz Roja. Toluca y Naucalpan han sido evidenciados por estas irresponsabildades, lo malo es que no son los únicos. Lo más probable es que sin empacho alguno, pero con oportunismo político, en tres año o menos, muchos de estos Alcaldes volverán a pedir el voto, porque la memoria ciudadana es corta. La transparencia y la rendición de cuentas a nivel municipal es un proceso critico y vital para dinamizar la democracia, pero aún en construcción.