DIASEIS:  Somos lo que hacemos ni más ni menos, tenemos lo que merecemos…

Oscar Glenn

DIASEIS: Somos lo que hacemos ni más ni menos, tenemos lo que merecemos…

DIASEIS

Somos lo que hacemos ni más ni menos, tenemos lo que merecemos…

José María Napoleón. Cantautor Mexicano



Reflexionaba en la semana que si hay algo que la gente no tolera es la prepotencia, pues posiblemente a todos nos ha pasado ser víctimas o presenciar con impotencia los abusos, previendo que luego de pasar sobre cualquier regla el abusador saldrá impune.

Impunidad es la clave, y también cuando una persona en la condición que sea viola las reglas o abusa de otros y no recibe sanción por ello, concluye que esa es una forma conveniente de vivir. Lo peor es que al parecer ya nos hicimos a la idea que no hay remedio.

Para nuestra suerte mexicana, ahí están los datos de la Encuesta Nacional de Corrupción y Cultura de la Legalidad que se presentaron en el Senado de la República, revela que del total de los mexicanos, 92% considera a la corrupción como un "problema mayor", pero lo peor, 60% opina que "no tenemos remedio" y además que "es muy difícil" acabar con ella.

¿Qué más estamos haciendo mal? 75% de los encuestados afirmó que no conoce ninguna campaña anticorrupción y 5 de cada 10 considera que éstas no sirven, la misma cantidad de los que dicen conocer las leyes, pero opinan que están mal hechas, no sirven para nada; por tanto no pueden obedecerlas. Mal y de malas.

Así pues, ¿de qué nos serviría saber que también la encuesta que deja ver que "la corrupción tiene más víctimas que autores" pues los que reconocen que han participado en algún acto de corrupción es porque han sido extorsionados? es decir, entran porque no hay remedio, así que hay más extorsiones que sobornos.

El estudio auspiciado por la UNAM, de la serie Los mexicanos vistos por sí mismos. Grandes temas nacionales. La Corrupción en México: Percepción, prácticas y sentido ético. Elaborado por María Marván, Laborde, Fabiola Navarro Luna, Eduardo Bohórquez López y Hugo Alejandro Concha Cantú, concluye que para entrarle de verdad al tema de la corrupción habría que emprender acciones radicales, no solo publicitar las intenciones y los efectos. La cultura de la legalidad al parecer se está diluyendo.

Pero otra de las conclusiones, de lo más interesante, indica que los mexicanos pensamos que la corrupción atañe a otros, hablamos de ella en tercera persona, los otros son los que hacen las cosas mal, los otros son los corruptos, así evadimos la responsabilidad sobre el problema y en esta secuencia no nos correspondería encontrar soluciones en su prevención, le dejamos esa responsabilidad al gobierno. ¡Qué contradicciones!.

Otra de éstas, quizá la mayor está en que 9 de cada 10 mexicanos encuestados opina que existe corrupción, pero 7 de cada 10 negaron haber sufrido o padecido algún acto de corrupción en el último año. ¿Entonces también tenemos fe en que existe porque hemos hablado mucho de ella, porque la hemos visto pasar, nos han contado y creemos que en cualquier momento nos pasará? Muy complicado.

Ahora que seguimos a la espera que sean aprobadas las leyes que complementan el Sistema Nacional Anticorrupción, sostiene el estudio que su éxito radicar

​á​ en buena medida en la sencillez y coherencia en las normas, así como en la habilidad para "comunicar a la sociedad las fronteras claras entre lo prohibido y lo permitido".
La corrupción es de dos en un lugar y tiempo específico, pero la corrupción no tendríamos que ser todos; esa al parecer es la idea que debe quedar más clara y sobre la cual tendremos que trabajar, todos, sin autoengaños.

@oscarglenn FB: Oscar Glenn