Es sano hablar de salud por Ginarely Valencia
Ansiedad y depresión son los dos principales trastornos de salud mental en México. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (ENBIARE) 2025 del INEGI, el 21 por ciento de la población mayor de 18 años tiene indicios de ansiedad y el 10 por ciento presenta indicios de depresión.
Si se clasifica por edad, 11 de cada 100 personas de 18 a 29 años dijo sentir poco interés en lo que hacía, sentirse deprimida y sin esperanza. Este sector corresponde a la llamada Generación Z, es decir, quienes nacieron entre 1997 y 2012.
Para entender cómo las juventudes perciben y experimentan el impacto del entorno en su bienestar emocional, la Unicef desarrolló el estudio “La salud mental de la Generación Z en México”, una radiografía que permite conocer mejor a este sector y da herramientas a las autoridades para implementar acciones concretas para su cuidado. Destaco tres datos relevantes:
- Preocupación por el futuro: siete de cada 10 personas se sienten preocupadas por el futuro de su comunidad, su país y el mundo en general (67 %, 73 % y 75 % respectivamente) porque perciben que han experimentado más crisis que otras generaciones, como injusticia social, cambio climático e incertidumbre económica.
- Sobrecarga emocional: tres de cada cuatro personas encuestadas declararon sentirse abrumadas y con una profunda sensación de agobio después de exponerse a noticias. Aunque también el estudio revela que la población mexicana es más propensa a recuperarse y recurrir a la música, a los juegos y los paseos para quitarse esas sensaciones.
- Las mujeres piden más ayuda: se reveló que el 55% de las mujeres declaró haber necesitado ayuda con su salud mental, comparado con el 45% de los hombres.
Este estudio de la Unicef se realizó en 2025 en siete países: Estados Unidos, Suiza, Japón, Malasia, Reino Unido, Sudáfrica y México. Se diversificó la muestra en cuanto a edades, regiones, género y nivel de ingresos para tener representatividad de la llamada Generación Z.
La Unicef concluye que aunque la Generación Z en México expresa más esperanza y empoderamiento que sus pares de otros lugares, también está excepcionalmente abrumada por las noticias y las crisis, con estigma y brechas de conocimiento que la dejan sin el apoyo en salud mental que dicen necesitar. Y resalta que existe una necesidad urgente de que las instituciones brinden apoyo para cerrar esa brecha.
Hablar de la generación Z, es hablar de quienes ahora tienen entre 14 y 29 años, es decir, quienes están en su última etapa de secundaria, en nivel medio superior o superior; un sector que, de acuerdo con las autoridades es prioritario. Hace unos días se presentó “El ABC de las Emociones” una estrategia nacional para promover el bienestar socioemocional y la salud mental, sin embargo, a una semana de anunciarlo ya se ve limitaciones como la falta de personal especializado y la sobrecarga de responsabilidades hacia el cuerpo docente porque son quienes en muchos casos deberán asumir el desarrollo de las actividades sin ser expertos en en esos temas.
Este 10 octubre es el Día Mundial de la Salud Mental y es una fecha para hacer un alto y reflexionar qué estamos haciendo como sociedad por las nuevas generaciones, vemos con mucha tristeza y preocupación el crecimiento de entornos violentos y el aumento de los discursos de odio. Muchas acciones trascienden los entornos digitales, e incluso, han cobrado la vida de varias personas. La pregunta es, ¿qué debe pasar para que verdaderamente hagamos algo por la atención de la salud mental de las adolescencias y juventudes?