EL SECUESTRADOR

Raúl Mandujano

EL SECUESTRADOR

Hace unos días vi una entrevista que le hicieran a Israel Vallarta. Aquel que fuera aprehendido y acusado de encabezar una de las bandas de secuestradores más violentas en México, después de la del “Mocha orejas” y Andrés Caletri en los noventas.


Recuerdo varios testimonios de víctimas de la banda del “Zodiaco”. Una de ellas describía como lo mantuvieron amordazado, con una capucha que muy apenitas le permitía respirar, atado de pies y manos sobre el piso húmedo, y sometido a una tortura psicológica diaria en la que le advertían que lo desmembrarían si no pagaban.


Esa banda del “Zodiaco” nunca existió, citó Vallarta. Y de hecho no, no existía. Así la nombró un agente del ministerio público, pero desde antes de ese 9 de diciembre de 2005, cuando los detuvieron, ya les seguían la pista, muy de cerca, vigilando a quien en ese momento al parecer era su amante, una joven francesa de nombre Florence Cassez. Las víctimas detallaban haber permanecido en un sitio al que sus captores llamaban “El Rancho”, encapuchados y sólo oían la voz de una mujer extranjera y la de Vallarta. Y los identificaron con mucha seguridad tras escucharlos después de ser capturados. Se les relacionó con 20 secuestros.


Curiosamente, el 14 de mayo de 2019, los miembros de la banda fueron sentenciados: Cristian “el Chavarría”, a 110 años; mientras que a 57 años se condenó a Enrique Ávila, “El Rabaida”, Omar Acevedo, “El Champi”, Santos López “el Sagitario” y Alberto Carmona, “El Chocomilk”, pero Vallarta, en 21 años de encierro, nunca recibió sentencia. Florence, tras 8 años en Almoloya, fue absuelta en 2013 luego de que el gobierno francés exigió liberarla.


“Los Zodiaco” fueron aprehendidos por agentes de la extinta AFI, que comandaban Genaro García Luna y Luis Cárdenas Palomino, quienes hoy enfrentan condenas por delincuencia organizada, y eso, tal vez, pudo haber influido para que la jueza del caso, ordenara liberarlo en agosto del año pasado.


Vallarta busca, dice, limpiar su nombre y recibir una disculpa, y asegura que demandará a periodistas y exfuncionarios policiacos que lo señalaron. Se basa en su “verdad legal”. Y no sé si eso sea suficiente para las víctimas.


El operativo que llevó a su captura tal vez si fue “montado”, no lo sé, pero, para este servidor, por encima de esa verdad legal están las pesadillas, la tortura física y psicológica, el dolor… y esa es una verdad que esas 20 víctimas no olvidarán.