Reconocer a niñas, niños y adolescentes como participantes activos en la generación de conocimiento requiere transformar las prácticas tradicionales de investigación, incorporar sus experiencias y garantizar que sus opiniones sean consideradas en los asuntos que les afectan, coincidieron especialistas durante el taller “Co-investigación con infancias: Herramientas para un diseño participativo y no revictimizante”.
La actividad formó parte del 2° Congreso Internacional “Infancias con Referentes de Crianza en Prisión” y fue organizada por la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), a través de la Secretaría de Ciencia, en colaboración con el Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA Nacional), el Poder Judicial del Estado de México y la Plataforma Niñas, Niños y Adolescentes con Referentes Adultos Privados de Libertad (NNAPES).
El encuentro, realizado en la biblioteca de la Facultad de Ingeniería, reunió a especialistas, investigadores, representantes institucionales y jóvenes de distintos países para reflexionar sobre los derechos de las infancias y su participación en los procesos de investigación y toma de decisiones.
Durante el taller, Eduardo Miranda, representante del SIPINNA Nacional, señaló que la participación infantil debe comenzar en los espacios cotidianos, como el hogar, y extenderse a las escuelas, comunidades e instituciones. Explicó que garantizar este derecho no significa trasladar todas las decisiones a niñas, niños y adolescentes, sino escuchar sus opiniones y tomarlas en cuenta de manera genuina.
Por ello, llamó a las personas adultas a construir relaciones basadas en el diálogo, la escucha, la explicación y la generación de acuerdos.
En su intervención, Tania Ramírez, representante de la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), destacó que la participación es tanto un derecho como un principio que debe orientar las políticas públicas, las decisiones institucionales y los procesos de investigación.
Con fundamento en la Convención sobre los Derechos del Niño, recordó que las infancias tienen derecho a recibir información, expresar libremente sus opiniones y ser escuchadas en los asuntos que afectan sus vidas. Añadió que los ejercicios participativos deben desarrollarse bajo condiciones de transparencia, voluntariedad, respeto, inclusión, pertinencia y seguridad.
Las y los especialistas también señalaron que investigar con niñas, niños y adolescentes requiere metodologías adaptadas a las características y necesidades de cada grupo. Entre las herramientas mencionadas se encuentran el juego, el dibujo y las expresiones artísticas, además de lenguajes accesibles para trabajar con niñas y niños de primera infancia o con discapacidad.
Por su parte, Francisca Hidalgo, representante de la organización chilena “En Marcha” y de la Plataforma NNAPES, resaltó la importancia del intercambio de experiencias entre países. Mientras que Paula García, socióloga especializada en investigación participativa, destacó el juego como una herramienta para facilitar la expresión, el diálogo y la construcción colectiva de conocimiento.
Uno de los momentos centrales del taller fue la participación de jóvenes integrantes de las vocerías de la Plataforma NNAPES, quienes compartieron sus experiencias y perspectivas. En sus intervenciones señalaron que ser escuchados debe ir más allá del reconocimiento formal de sus opiniones y traducirse en acciones y resultados concretos.
El encuentro concluyó con un llamado a transformar los modelos de investigación para que niñas, niños y adolescentes dejen de ser considerados únicamente sujetos de estudio y sean reconocidos como participantes activos en la construcción de conocimiento, con capacidad para aportar experiencias, perspectivas y propuestas en entornos de respeto, inclusión y seguridad.
#Infancias #Adolescencias #DerechosDeLaNiñez #InvestigaciónParticipativa #CoInvestigación #ParticipaciónInfantil #NoRevictimización #OscarGlenn