Banderas arcoíris, música, maquillaje, tacones y consignas de igualdad tomaron este sábado las calles de Toluca durante la XXII Marcha Estatal del Orgullo LGBTTTIQ+, movilización que combinó la celebración de la diversidad con exigencias de respeto, seguridad y no discriminación.
Desde las primeras horas, integrantes de colectivos, familias, parejas y jóvenes comenzaron a concentrarse en los puntos de encuentro establecidos para la movilización. Con pancartas y mensajes alusivos a la libertad y al derecho de amar sin violencia, los participantes avanzaron hacia el primer cuadro de la capital mexiquense.
La marcha estuvo acompañada por música y expresiones festivas, mientras las banderas multicolor se extendían por las vialidades del centro. A lo largo del recorrido, los asistentes lanzaron consignas contra la transfobia y otras formas de discriminación, además de reclamar mayor visibilidad para las personas de la diversidad sexual.
Uno de los mensajes que marcó la jornada fue que la violencia no comienza necesariamente con una agresión física, sino también con actos de burla, rechazo y discriminación que pueden escalar hasta situaciones de mayor gravedad.
Entre los participantes estuvieron personas trans, integrantes de colectivos, familiares y ciudadanos que acudieron para respaldar las demandas del movimiento. Algunos compartieron mensajes relacionados con el derecho a vivir y amar libremente, así como la necesidad de contar con espacios públicos seguros.
El contingente avanzó por distintas calles de Toluca acompañado por elementos de la Policía de Género, mientras comerciantes, automovilistas y peatones observaban el paso de la movilización y, en algunos casos, se sumaban a la concentración.
Las consignas estuvieron presentes durante todo el recorrido, entre ellas llamados a erradicar la transfobia y garantizar el respeto a los derechos de las personas LGBTTTIQ+Al llegar a la zona centro, las calles y espacios públicos se llenaron de colores y mensajes reivindicativos. La movilización, que reunió a cientos de personas, mantuvo así su doble carácter: una celebración de la diversidad y una protesta para visibilizar los casos de violencia, exclusión y discriminación que aún enfrenta esta población.
Con pancartas, fotografías, música y consignas, los participantes reiteraron que el objetivo de ocupar las calles es reclamar una Toluca donde las personas puedan caminar, expresarse y vivir su identidad con libertad, dignidad y sin miedo.