Medio Ambiente

La arquitectura orgánica armoniza ciudad y naturaleza

La arquitectura orgánica armoniza ciudad y naturaleza

El laboratorio de ideas de febrero estuvo dedicado a la conferencia del arquitecto Javier Senosiain, quien expuso los proyectos que ha realizado desde hace décadas

La llamada «arquitectura orgánica» representa una opción para hacer ciudad en armonía con la naturaleza, aseguró su impulsor, Javier Senosian, quien compartió el tema en la sesión del laboratorio de ideas de febrero, el encuentro mensual en que participan intelectuales, académicos e investigadores en un ejercicio de divulgación


Además de señalar los detalles funcionales y arquitectónicos de sus creaciones, detalló que su proyecto «ciudad verde», un desarrollo habitacional basado en el aprovechamiento del entorno natural, en que se privilegian los espacios verdes.


De la misma forma, compartió las ideas centrales de diseño «Ecobarrio, una zona de vivienda multifamiliar», que es una alternativa para el diseño o rediseño de las ciudades con una estructura diseñada para alojar muchas viviendas en entornos sustentables y ecológicos, e incentiva el uso de la bicicleta


Su plan considera una mejor distribución de los servicios y el aprovechamiento de los recursos naturales (agua, luz solar, energía eólica, plantas como zona de sombras), además de pequeñas parcelas para producir alimentos de autoconsumo y la incorporación de azoteas verdes.


Con reconocimiento mundial, el arquitecto, constructor y profesor de la UNAM ha desarrollado proyectos y construidos edificios de oficinas, casas-habitación, plantas industriales así como complejos para actividades turísticas, y ha dedicado gran parte de su vida profesional a la investigación y experimentación del espacio habitable del hombre en relación con la naturaleza.


Durante la bienvenida, el presidente de El Colegio Mexiquense, César Camacho, destacó el trabajo Javier Senosiain, a quien describió como poseedor de una visión muy contemporánea,
que contribuye a ofrecer espacios de vivienda digna y útil, sin dañar el entorno.

Comentó que, como es bien sabido, esa práctica no se ha realizado en la mayoría de nuestras ciudades pese a que es necesaria para impactar en las nuevas generaciones, al tiempo que refrendó el compromiso de continuar con el laboratorio de idas, que es un espacio de discusión, debate y reflexión para la sociedad.