Opiniones

Democracia illiberal y la libertad de expresión

Democracia illiberal y la libertad de expresión

Uno de los aspectos fundamentales de la democracia es garantizar la libertad de expresión.
Opinión de Paul Valdés

Solidaridad por la muerte de la periodista Lourdes Maldonado en Tijuana B.C. y rechazo tajante a la violencia contra los periodistas, y el ataque a la libertad de expresión. No hay democracia, ni popularidad que valga, si no es capaz de garantizar la pluralidad de ideas, y la libertad de opinión.


La democracia en México vive con inercias autoritarias desde hace décadas, y estas persisten en el gobierno del Presidente López Obrador, principalmente en las áreas de seguridad y justicia. En ambas áreas se percibe continuidad, como la alianza con las Fuerzas Armadas para combatir la inseguridad, y los alarmantes niveles de impunidad que no han cesado, y continuan por arriba del 90%, lo cual impide que las víctimas de delitos puedan recibir justicia. La violencia contra periodistas es una página más, y revela un déficit de nuestra democracia para garantizar la libertad de expresión.


A finales de los 90, el politólogo Fareed Zakaria catalogó como democracias iliberales a aquellos sistemas de gobierno que acceden al poder por medio del voto, pero una vez como gobierno realizan acciones antidemocráticas como desmantelar contrapesos institucionales, vulnerar libertades y derechos de la población, modificar reglas del juego para seguir en el poder. Ejemplos de democracias iliberales en la región destacan Venezuela y Nicaragua, en las que se ejerce una democracia electoral, pero presentan diversos déficits en el ejercicio de derechos y libertades públicas como la protección de la libertad de expresión, pluralidad, derechos de minorías y derechos humanos en general. El Dr. Daniel Ramirez de la UPAEP advierte que los gobernantes de una democracia iliberal pueden ignorar o eludir los límites constitucionales de su poder, y la voluntad de la minoría, que es lo que hace que la democracia sea antiliberal.


La democracia mexicana dista de ser como la venezolana, o la de Nicaragua, sin embargo, hay rasgos preocupantes como la centralización del poder presidencial, la alianza con las fuerzas militares, y las acciones para desmantelar contrapesos en el poder judicial y electoral.


Uno de los aspectos fundamentales de la democracia es garantizar la libertad de expresión.


De 2000 a la fecha, la organización civil articulo 19 ha documentado 148 asesinatos de periodistas en México, en posible relación con su labor. Del total, 136 son hombres y 12 son mujeres. De este universo, el 31% (47) sucedieron en el sexenio de Peña Nieto, y el 19% (28) durante la primera mitad del sexenio de Lopez Obrador, que de seguir con la misma tendencia superaría lo acontecido en el sexenio anterior. México se ubica como el tercer país a nivel mundial más peligroso para el gremio, solo por debajo de Irak y Siria, que están en situación de guerra.


El caso más reciente es el de la periodista Lourdes Maldonado, asesinada el 23 de enero en Tijuana, Baja California, en el que la periodista había solicitado protección porque se sentía amenazada debido a un litigio laboral en contra de un político que fungió recientemente como ex gobernador de BC.


Solidaridad por la muerte de la periodista Lourdes Maldonado en Tijuana B.C. y rechazo tajante a la violencia contra los periodistas, y el ataque a la libertad de expresión. No hay democracia, ni populismo que valga, si no es capaz de garantizar la pluralidad de ideas, y la libertad de opinión.