EXCESO DE CONFIANZA O ABUSO

Oscar Glenn

EXCESO DE CONFIANZA O ABUSO

Insólito problema en el que está metida la Universidad Nacional Autónoma de México al ponerse en tela de juicio su eficacia y hasta la honorabilidad de sus integrantes, por las sospechas de trampas de los sustentantes del examen de admisión en línea a nivel licenciatura, cuando se detectaron promedios de calificación atípicamente superiores a cualquier antecedente, situación que se trata de remediar aplicando un segundo examen presencial como mecanismo de control para ratificar resultados.


La Comisión Técnica de Revisión del proceso de admisión a licenciatura de la UNAM propuso el pasado viernes aplicar un examen presencial de control a 58 mil aspirantes entre los que se encuentras quienes obtuvieron los puntajes más altos en el concurso de ingreso 2026, para confirmarles la asignación de su lugar en la institución y otros inconformes que consideran haber quedado fuera al elevarse súbitamente el promedio de calificación con la cual podrían haber logrado ingresar.


El examen de control parecía el menos malo de los escenarios, quizá confiando que los estudiantes se asumirían descubiertos o seguros de sus conocimientos y aceptarían la medida sin chistar; pero no ha sido así y algunos empezaron a protestar este lunes por esa decisión, argumentando la vulneración de sus derechos y algunos otros valoran interponer amparos que impidan legalmente que les despojen de lo que han conseguido con el mecanismo adoptado por la institución. Pese a ello, se ha informado a los aspirantes que la evaluación se realizaría el 12 de agosto de 2026 a las nueve de la mañana en ciudad universitaria.


Esta es una prueba de fuego que nunca imaginó el rector Leonardo Lomelí, y que cuesta trabajo creer que esté pasando en la llamada “Máxima casa de estudios” por adoptar un proceso de evaluación en línea para facilitar el acceso a más aspirantes de todo el país, reducir costos logísticos, evitar la movilización masiva de más de un millón de personas y disminuir la generación de toneladas de basura y contaminantes, pero habiendo contratado para ello a la empresa Territorium Life por un monto de hasta 101 millones de pesos.


Ahora tanto el proceso acelerado de adjudicación del contrato, la justificación del monto, como el trabajo realizado serán rigurosamente auditados y habrá que esperar a quién le fincan las responsabilidades por las fallas. ¿Quién habrá recomendado a esta empresa a las autoridades universitarias? ¿por qué confiar a ciegas en ella?


El asunto no pinta bien, pues este lunes el periodista Claudio Ochoa exhibió fallas en la plataforma Saberes MX, que ofrece cursos en línea para capacitación gratuita, la cual también es operada por Territorium Life, y se demostró que emite certificaciones sin cursar los talleres, incluso en rubros del área de la salud, como el de vacunación pediátrica, lo cual implica mucho riesgo para otras personas.


Con todo esto se vuelve necesario revisar en las entidades los procesos de evaluación o utilización de software vinculado a esta empresa y vale recordar además que, entre 2018 y 2019, la Universidad Digital del Estado de México adquirió a esa empresa plataformas tecnológicas y de aprendizaje en línea por cerca de 8 millones de pesos, pero fue demandada por incumplimiento por no entregar las funciones de software comprometidas en el contrato, litigio que aún continua.


Habrá que conocer y revisar lo que los propietarios de la empresa puedan exponer sobre el examen de admisión que de paso ha cimbrado al actual rector universitario. Ojalá algo se aprenda de todo este caos.