Educación

Reconoce Colegio de Ingenieros Civiles trayectoria docente de académico de la UAEMéx

Reconoce Colegio de Ingenieros Civiles trayectoria docente de académico de la UAEMéx

Luis Alejandro Escamilla Hernández recibió el Reconocimiento Estatal Nezahualcóyotl a la Ingeniería Civil 2026, en la categoría de Educación, tras 35 años de formar nuevas generaciones de profesionales.

La curiosidad infantil por descubrir cómo se construían las casas llevó a Luis Alejandro Escamilla Hernández a dedicarse a la ingeniería civil, una profesión que con el paso del tiempo también se convirtió en una vocación docente. Egresado de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), actualmente suma 35 años como profesor y fue distinguido por su trayectoria con el Reconocimiento Estatal Nezahualcóyotl a la Ingeniería Civil 2026.


Desde niño, Escamilla Hernández observaba la construcción de su casa y jugaba con arena mientras buscaba acercarse a los trabajadores para preguntarles cómo realizaban sus labores. Aquella inquietud por entender los procesos constructivos fue el inicio de una trayectoria marcada por el diseño estructural, la práctica profesional y la formación académica.


Durante sus estudios universitarios, el sismo del 19 de septiembre de 1985 representó un momento decisivo en su carrera. Tras conocer los daños registrados en distintos inmuebles, acudió a revisar lo ocurrido en la entonces Escuela de Ciencias Químicas de la UAEMéx. Ahí, uno de sus profesores lo invitó a colaborar en los trabajos relacionados con las estructuras, experiencia que definió su camino profesional.


“Desde ese día estoy trabajando en estructuras”, recordó al relatar cómo aquella visita, motivada inicialmente por la curiosidad, le abrió las puertas a una especialidad a la que ha dedicado buena parte de su vida.


Su formación también estuvo marcada por docentes que combinaron la enseñanza con una destacada experiencia profesional. Entre ellos recuerda a un especialista en diseño de puentes que viajaba desde Tampico para impartir clases los sábados, mientras participaba en la construcción del puente de esa ciudad. La disposición de sus profesores dejó en él una enseñanza sobre el compromiso con la educación que posteriormente trasladó a su propia labor académica.


Desde hace 35 años, Escamilla Hernández imparte clases en la UAEMéx, donde comparte los conocimientos adquiridos en las aulas y durante su ejercicio profesional. Para el ingeniero, la formación de nuevos especialistas es una responsabilidad que complementa el desarrollo de proyectos y la solución de problemas técnicos.


“La ingeniería no nada más es hacer ingeniería, sino también formar a otros ingenieros”, expresó. Como parte de esa labor, destacó que algunos de sus exalumnos trabajan en el extranjero, participan en proyectos de gran alcance o se desempeñan en dependencias gubernamentales e instituciones públicas.


Paralelamente a la docencia, ha participado en proyectos de ingeniería civil en distintas entidades del país. En Veracruz colaboró en la reparación de una estructura de concreto afectada por la salinidad, mientras que en Jalisco formó parte de la construcción de un hotel que integró antiguas casonas con una nueva edificación.


Estas experiencias le han permitido vincular los conocimientos teóricos con los desafíos que enfrenta la profesión en condiciones reales, además de compartir con sus estudiantes ejemplos prácticos sobre el diseño, la conservación y la construcción de estructuras.


En su vida personal, la familia también ocupa un lugar importante. Junto con su esposa formó un hogar con dos hijos: uno dedicado a la ingeniería de sonido y una hija enfocada en el ballet clásico. Aunque sus profesiones son distintas, Escamilla Hernández reconoce en ambos la disciplina, la constancia y la dedicación que han acompañado su propia trayectoria.


El Colegio de Ingenieros Civiles del Estado de México le otorgó el Reconocimiento Estatal Nezahualcóyotl a la Ingeniería Civil 2026, en la categoría de Educación, como distinción a su contribución a la formación de profesionales del sector.


Para el académico, el reconocimiento representa la valoración de una trayectoria en la que la práctica profesional y la enseñanza han avanzado de manera paralela. Su aportación se refleja tanto en los proyectos en los que ha participado como en las generaciones de ingenieros que hoy desarrollan sus propias carreras.


A 35 años de comenzar su labor docente, Luis Alejandro Escamilla Hernández mantiene la curiosidad que lo acompañó desde la infancia y que lo llevó a acercarse a una obra para comprender cómo se construían las cosas. Hoy, esa inquietud se traduce en una vida dedicada a diseñar estructuras, compartir conocimientos y preparar a quienes continuarán construyendo el futuro de la ingeniería civil.


 











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