El PRI en el Estado de México acusó al gobierno estatal de presunta falta de transparencia y mala planeación en el uso de recursos públicos destinados a actividades relacionadas con el Mundial, al señalar un gasto superior a 142 millones de pesos en pantallas gigantes para la transmisión de partidos en distintos puntos de la entidad.
La dirigencia estatal del partido, encabezada por Cristina Ruiz Sandoval, aseguró que se instalaron 14 sedes para la proyección de encuentros deportivos, con un costo promedio de más de 10 millones de pesos por espacio, los cuales —afirmó— no registraron la afluencia esperada de público.
De acuerdo con su posicionamiento, dicho monto contrasta con el presupuesto asignado a áreas como la Comisión de Búsqueda de Personas, lo que consideró un desbalance en las prioridades del gasto público.
Asimismo, el PRI estatal señaló que pequeños negocios como restaurantes, cafeterías y fondas no fueron incluidos en una estrategia de apoyo para cubrir los costos de licencias de transmisión, lo que habría limitado su participación en la derrama económica del evento deportivo.
En paralelo, denunció la asignación de más de mil 883 millones de pesos en obras viales destinadas a mejorar la conexión entre aeropuertos y el estadio Ciudad de México, de las cuales varias, según la dirigencia, aún no han sido concluidas.
El partido también cuestionó que gran parte de estos contratos se hayan otorgado mediante adjudicación directa a un grupo reducido de empresas constructoras, por lo que exigió una revisión y auditoría integral de los recursos ejercidos.
Finalmente, el PRI mexiquense pidió que se transparenten los procesos de contratación y se evalúe el impacto real de estas inversiones, al considerar que el gasto público debe priorizar necesidades sociales permanentes por encima de proyectos temporales.