El Gobierno del Estado de México informó que, como resultado de la estrategia de vigilancia epidemiológica y control sanitario implementada contra el gusano barrenador del ganado, el 88 por ciento de los casos detectados en la entidad han sido curados.
De acuerdo con cifras oficiales al corte del 29 de mayo, se han registrado 277 casos acumulados, de los cuales únicamente 34 permanecen activos, mientras que el resto ha sido atendido satisfactoriamente por las autoridades competentes.
La Secretaría del Campo estatal destacó que las acciones de monitoreo, trampeo entomológico y vigilancia sanitaria han permitido evitar la propagación de aproximadamente 4 mil millones de moscas, reduciendo significativamente el riesgo de dispersión de esta plaga en territorio mexiquense.
En el caso de los animales de compañía, las autoridades reportaron 30 casos históricos de miasis en perros. De estos, 14 fueron atendidos directamente por personal estatal y el resto por instancias federales. Además, se precisó que uno de los casos tuvo origen en el estado de Querétaro y no fue adquirido dentro del territorio mexiquense.
La atención brindada a los animales afectados permitió retirar y destruir cerca de 280 larvas de la especie Cochliomyia hominivorax, evitando potencialmente la aparición de más de 21 mil moscas adultas y contribuyendo a romper el ciclo biológico del parásito.
Entre las acciones implementadas por el Gobierno estatal destacan la capacitación de brigadas veterinarias, la distribución de kits zoosanitarios, la operación de módulos especializados para la atención de miasis, el fortalecimiento de sistemas de vigilancia entomológica y la creación del primer cerco sanitario preventivo del país en 11 municipios del sur de la entidad.
Las autoridades reiteraron que el gusano barrenador no representa una enfermedad mortal, pero exhortaron a la población a revisar constantemente a sus animales para detectar heridas o signos de infestación y reportar cualquier caso sospechoso a las instancias correspondientes para su atención inmediata.
Finalmente, señalaron que la detección de casos refleja una mayor capacidad de monitoreo y respuesta por parte de las instituciones encargadas de la sanidad animal, las cuales mantienen una coordinación permanente para proteger el patrimonio pecuario de las familias mexiquenses.