Padres de familia, autoridades auxiliares e integrantes de organizaciones civiles comprendieron que el primer paso para abatir dicho fenómeno es la prevención, la cero tolerancia a la violencia física, buscar ayuda profesional y promover la igualdad entre mujeres y hombres.
La Jornada de Prevención Social fue espacio propicio para la distribución de material impreso entre la población, con el propósito de crear conciencia en torno de la importancia de hacer sinergia, autoridad municipal y sociedad, para reducir los índices de violencia en todas sus formas.