Ojalá nunca tengamos que enfrentar las ambigüedades del poder actual matizados por el cálculo político electoral. Hoy escuchamos abogados y voceros morenistas que aseguran que no se debe acusar a ningún personaje (morenista especialmente) sin pruebas de alguna falta en concreto, no importa que parte de la opinión pública exija, al menos, que se investigue a quienes están en reportes periodísticos figurando en hechos presuntamente delictivos o sospechosos como el huachicol, el tráfico de influencias y hasta la promoción personalizada fuera de los tiempos electorales.
Cuando podría pensarse lógico investigar sistemáticamente afirmaciones contundentes y bien documentadas y tomar medidas preventivas de inmediato, se ha vuelto frecuente notar que autoridades asumen posturas condescendientes para sus correligionarios, e incluso reprochan que se difunda esa información y se le otorgue algún grado de validez para la opinión pública; pero si lo consideren útil cuando los señalados en esas historias son sus adversarios políticos. Ya se volvió Modus Operandi. La noción del deber y la pertinencia es muy elástica entre quienes concentran el poder y tienen el control de las instituciones, no han podido hacerlo mejor que sus antecesores. Hablamos de esas conductas que no hubieran aceptado cuando eran oposición, ahora la despliegan y aprovechan sin rubor. No se ve quien pueda incidir para cambiarlo. Ojalá se reconociera y mejorara. Ojalá las Fiscalías mostraran ese ímpetu.
Provocaciones
#Tardanza: Le escuché decir, con razón, a Ricardo Monreal, coordinador de la bancada de Morena en la Cámara de diputados, que es principalmente a los legisladores a quienes asiste el deber de perfeccionar la legislación electoral para reducir la discrecionalidad de las resoluciones que puedan tener impacto en la definición de las próximas elecciones y especialmente en el margen de acción de los procesos internos de posicionamiento y de definición de candidaturas, donde varios personajes con tolerancia en sus partidos se han valido de maniobras propagandistas que muchos entendemos como actos anticipados de campaña, que el INE no ha podido frenar ni sancionar, dado que se ha dicho incapacitado para intervenir con la legislación actual. ¿Y luego? Ojalá más allá de la reflexión den paso a la contrición y cambio necesario. Simplemente cumplir con su responsabilidad.
#Ajustes: La expectativa del Tercer Informe de la Gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez, se enfoca en buena parte la descripción de la situación y de los cambios que deberá hacer luego de haber reconocido que su administración apenas alcanza el 7 de calificación en su tercer año de trabajo, un punto menos que el año pasado. Inaceptable resulta que después de un año, donde se tiene más experiencia, conocimiento y dominio del rubro de acción, los resultados sean menos satisfactorios y ya exhibidos por su jefa, varios deberían tener sus maletas listas, dar las gracias y retirarse, además de pensarle muy bien antes de intentar una postulación a otro cargo de elección popular, si no dieron la talla en algo específico y fallaron a la confianza de su líder política para dar resultados concretos ¿qué ofrecerán a la ciudadanía?
#Precauciones: La realidad manda y por ello resulta pertinente que la consejera presidenta del Instituto Electoral del Estado de México, Amalia Pulido Gómez, ya prevea que encorto plazo comiencen los trabajos de coordinación técnico-operativa con el gobierno del estado a través de la Secretaría General de Gobierno, junto a la Secretaría de Seguridad (SS) y la Fiscalía mexiquense (FGJEM) para cuidar tanto a las personas precandidatas, candidatas, y también para las vocalías electorales. Más vale.