Con el Mundial 2026 ya terminado, las sensaciones que dejó el torneo todavía permanecen entre la afición, pero la Selección Mexicana ya comienza a mirar hacia adelante. El camino rumbo a 2030 parece lejano, aunque la construcción de ese proyecto comienza desde ahora, especialmente después de un torneo que dejó una base sobre la cual continuar trabajando y varias preguntas sobre lo que puede venir para el equipo nacional.
Lo que está claro es que Rafa Márquez no comienza desde cero. Su llegada a la dirección técnica representa, en buena medida, la continuidad del trabajo realizado por Javier Aguirre, proceso del que el propio Márquez formó parte como auxiliar. Por ello, su nombramiento no representa una ruptura total, sino el siguiente paso de un proyecto que busca aprovechar lo construido durante los últimos años.
A partir de ahí surge una de las principales preguntas de esta nueva etapa: ¿cuánto de la Selección que vimos en el Mundial permanecerá y cuánto comenzará a cambiar con Rafa Márquez al frente?
La primera convocatoria es mucho más que una lista de nombres. También permite identificar qué jugadores mantienen la confianza del cuerpo técnico, quiénes regresan después de quedar fuera del Mundial y qué elementos tendrán una nueva oportunidad para ganarse un lugar dentro del proceso.
Entre los jugadores que permanecen respecto al Mundial aparecen Raúl Rangel en la portería; Jorge Sánchez, Israel Reyes, Mateo Chávez, Jesús Gallardo y Johan Vásquez en defensa, además de César Montes, quien en esta ocasión quedó fuera por lesión. En el mediocampo continúan Luis Chávez, Obed Vargas, Álvaro Fidalgo, Erik Lira, Orbelín Pineda, Gilberto Mora y Luis Romo, mientras que en ataque aparecen Roberto “El Piojo” Alvarado, Santiago Giménez y Armando “La Hormiga” González.
También están los regresos de jugadores conocidos para la Selección. Entre ellos destaca Hirving “El Chucky” Lozano, quien vuelve después de no formar parte de la convocatoria mundialista, así como Germán Berterame, que también tendrá una nueva oportunidad dentro del proceso.
La lista incluye además algunos nombres que buscan aprovechar las oportunidades que representa el inicio de un nuevo ciclo. Oscar García, de León, aparece entre los porteros; Everardo López, de Toluca, entre los defensores; mientras que Jeremy Márquez y Denzell García se suman al mediocampo. También aparecen Hugo Camberos y Santiago Sandoval, ambos de Chivas, como parte de esta incorporación de nuevas caras.
Una de las posiciones que más competencia parece concentrar es precisamente el mediocampo, donde conviven jugadores de distintas edades y perfiles. Esto puede convertirse en uno de los espacios donde más se observe la manera en que Rafa Márquez pretende combinar experiencia y juventud.
Durante el Mundial, Gilberto Mora se convirtió en una de las caras de la nueva generación mexicana. Ahora, después de haber demostrado que puede competir en escenarios de máxima exigencia, la pregunta es si podrá convertirse en una pieza habitual de la Selección.
Su presencia en esta primera convocatoria representa una oportunidad para afianzarse y consolidar lo que comenzó durante el torneo. Más allá de su edad, Mora mostró capacidad para asumir responsabilidades, participar en momentos importantes y competir sin que la juventud pareciera representar una limitante.
Por eso, uno de los puntos interesantes de este nuevo proceso será observar cómo se desarrolla su participación y qué papel tendrá dentro de una Selección que comienza a incorporar cada vez más jugadores jóvenes.
La convocatoria también presenta ausencias importantes. Raúl Jiménez y Julián Quiñones, dos de los jugadores que tuvieron participación destacada durante el Mundial, no aparecen en esta ocasión por lesión. Tampoco fueron considerados Edson Álvarez, Bryan Gutiérrez, César “El Chino” Huerta, Alexis Vega ni Guillermo Martínez.
Estas ausencias también forman parte de la fotografía inicial del nuevo proceso, aunque será necesario esperar para conocer cómo evolucionará cada caso y qué jugadores volverán a ser considerados conforme avance el ciclo.
Uno de los aspectos más interesantes de esta convocatoria es precisamente la mezcla de generaciones. Jugadores con experiencia internacional compartirán espacio con futbolistas que apenas comienzan a construir su historia con la Selección.
Esta combinación puede permitir que la transición generacional sea gradual y que los jugadores jóvenes encuentren referentes dentro del propio grupo, en lugar de que el cambio ocurra de manera abrupta. La cuestión será determinar si estamos ante una transición generacional o frente a una renovación progresiva de la Selección Mexicana.
Otro de los puntos que acompañan este nuevo ciclo es la conformación del cuerpo técnico. Rafa Márquez ya tuvo experiencia como auxiliar de la Selección durante el proceso anterior y también dirigió al Barcelona Atlètic, por lo que esta no representa su primera experiencia dentro de un cuerpo técnico ni en un banquillo.
A su lado estarán Juan Manuel Lillo, Andrés Guardado y Vidal Paloma como auxiliares, Xabier Mancisidor como entrenador de porteros y Pol Lorente como preparador físico, aunque este último dejó posteriormente el proyecto para incorporarse al Valencia, dirigido por Javier Aguirre.
Más allá de los cambios que pueda tener el cuerpo técnico, resulta interesante la combinación de perfiles. La presencia de Andrés Guardado, por ejemplo, incorpora a alguien que conoce de primera mano lo que significa vestir la camiseta de la Selección, competir en Mundiales y asumir responsabilidades como capitán.
Los primeros rivales tampoco son menores. México enfrentará en esta primera etapa a Colombia, Perú, Estados Unidos y Chile, cuatro partidos que servirán como los primeros escenarios para observar el funcionamiento de la nueva Selección.
Estos encuentros difícilmente permitirán sacar conclusiones definitivas sobre un proyecto que apenas comienza, pero sí pueden ofrecer las primeras señales sobre la idea de juego de Rafa Márquez: las asociaciones entre jugadores, la circulación del balón y el comportamiento colectivo.
Como aficionada, ahí es donde está buena parte de la expectativa. ¿Veremos un México más propositivo? ¿Una mayor circulación del balón? ¿Más protagonismo de los jóvenes? ¿Nuevas sociedades o la consolidación de las que funcionaron durante el Mundial? ¿Una Selección menos dependiente de las individualidades?
También será interesante observar qué papel tendrá Gilberto Mora, cómo se complementarán los jugadores jóvenes con los de mayor experiencia y cómo se adaptarán los futbolistas que regresan después de haber quedado fuera de la convocatoria mundialista.
Esta primera lista y los primeros partidos no definirán si el proyecto funciona ni tampoco si Rafa Márquez será capaz de llevar a México a cumplir sus objetivos. Serán, sobre todo, las primeras piezas de un nuevo proyecto.
Después de todo lo que dejó el Mundial, la pregunta que queda para esta nueva etapa además de quiénes estarán en la Selección, también que Selección quiere construir Rafa Márquez. Si será una continuación de lo que vimos durante el torneo, aprovechando las bases que dejó Javier Aguirre, o si a partir de ellas comenzará a desarrollarse una propuesta diferente.
El camino rumbo a 2030 apenas comienza y, por ahora, esta convocatoria es apenas el primer vistazo a lo que puede convertirse en una nueva historia para el Tricolor.
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