Autoridades federales y estatales detuvieron a 11 presuntos integrantes de células delictivas en distintos municipios de Sinaloa, durante una serie de operativos que permitieron además el aseguramiento de armas de fuego, explosivos, droga, vehículos con reporte de robo y material utilizado para la elaboración de metanfetaminas.
Las acciones fueron realizadas por elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, Secretaría de Marina, Fiscalía General de la República, Guardia Nacional y Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, en coordinación con la Secretaría de Seguridad Pública y la Fiscalía General del Estado de Sinaloa.
Entre los resultados más relevantes destaca la captura de cuatro personas en los municipios de Culiacán y Mocorito, entre ellas Iván “N”, identificado como líder regional de una organización criminal. Durante esta intervención fueron aseguradas armas de fuego, cargadores, vehículos y equipo táctico.
En el municipio de El Rosario fueron detenidas cuatro personas más, incluido un ciudadano extranjero y un menor de edad. En este operativo se decomisó un fusil Barrett, 11 armas largas, más de 800 cartuchos, cargadores y equipo de protección balística.
Asimismo, en Mazatlán fueron capturadas tres personas y se aseguró armamento de alto poder, mientras que en San Ignacio se localizaron y aseguraron diversos artefactos explosivos improvisados y materiales para su fabricación.
Como parte de los despliegues de seguridad, las autoridades también localizaron campamentos y centros de almacenamiento de armamento en distintos puntos de la entidad, donde fueron decomisadas armas largas, cartuchos, cargadores y equipo táctico.
En los municipios de Culiacán y Cosalá, personal de seguridad inhabilitó seis áreas utilizadas para actividades relacionadas con la producción de drogas sintéticas. En estos sitios fueron asegurados un reactor de síntesis orgánica, más de 5 mil litros y 250 kilogramos de sustancias químicas, así como armamento y municiones.
De acuerdo con las autoridades, estas acciones representan una afectación económica estimada en 110 millones de pesos para las organizaciones criminales que operan en la región.
El Gabinete de Seguridad destacó que los operativos forman parte de la estrategia para reducir la violencia, debilitar las capacidades operativas de los grupos delictivos e impedir la producción y distribución de drogas sintéticas en el estado.